La Comisión de la Verdad, Justicia y Paz visitó Matagalpa y Jinotega para recoger testimonios y evidencias del fracasado intento de golpe de Estado que dejó pérdidas millonarias en infraestructura pública y privada, así como dolorosas pérdidas de vidas humanas.

El alcalde del municipio de Matagalpa, Sadrach Zeledón, presentó a la comisión evidencias que demuestran el acoso que sufrió la población y la destrucción de obras públicas que son para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

"En Matagalpa los malos hijos quisieron dañarla, arrebatarle al pueblo un proceso de progreso, de esperanza, de paz, de trabajo y desgraciadamente hubo daños irreparables como la pérdida de vidas y nosotros como alcaldía sufrimos directamente ese daño al ser asesinado Wilber Reyes, un servidor público", contó el edil matagalpino.

Uno de los daños económicos más grande fue en el plantel municipal donde funciona la dirección de infraestructura, destruyendo edificios, equipos y maquinaria valorada en 147 millones de córdobas.

Y lo más importante fue la pérdida valiosa de trece seres humanos y diecinueve personas secuestradas y torturadas.

Doce instalaciones públicas fueron destruidas y vandalizadas como el Ministerio de Economía Familiar donde se causó una pérdida de casi 70 mil dólares, 160 millones de córdobas en el plantel de Sébaco, y la destrucción de las oficinas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

La vicealcaldesa Johaira Hernández comentó que los productores y pequeñas empresas sostienen la economía que ha sufrido un duro golpe; sin embargo, el impacto no fue el esperado por los golpistas porque la población poco a poco ha venido levantando la economía.

Tras la presentación de pruebas se hizo un recorrido por el plantel de la Alcaldía que después de haber sido destruido hoy vuelve a estar al servicio de la población.

Jinoteganos estaban secuestrados

Esta misma comisión encabezada por el subprocurador de derechos humanos Adolfo Jarquín, visitó el municipio de Jinotega para recopilar información.

El alcalde del municipio de Jinotega, Leónidas Centeno, contó a la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz todo el sufrimiento que se vivió.

Enumeró que 182 barricadas en toda la ciudad provocaron calles afectadas, hubo 7 millones 550 mil de córdobas en pérdidas, sin contar las pérdidas por la quema de edificios y saqueos.

Además destruyeron el taller de carpintería de la alcaldía que es utilizado para construir ataúdes para las personas de escasos recursos.

Durante el encuentro con los representantes de la alcaldía de Jinotega, la Policía y ciudadanos víctimas de secuestros, el subprocurador mencionó que tienen evidencia de las armas de guerra, de alto calibre, hechizas y no convencionales que se utilizaron en los tranques de la muerte.

El subprocurador de derechos humanos al ver las evidencias y testimonios expresó que "nosotros consideramos que todos están pagando los delitos que cometieron. La población y la comunidad internacional debe ser conocedora de la verdad que se vivió en Nicaragua durante el intento de golpe de estado".

Reflexionó sobre la importancia de seguir dando atención a las personas que sufrieron daños psicosociales, muchos de ellos a través del bombardeo de noticias falsas en redes sociales.

Sobrevivientes recuerdan con llanto torturas y secuestros

La profesora Mayra Picado, Rosa Esperanza González, Rosibel Miranda, Adriana Molina y Javier Enrique González, son algunas de las personas que casi perdieron la vida y que una vez más interponen su denuncia.

"Es duro recordar los hechos que pasaron el 21 de junio. Estaba en mi casa viendo televisión cuando de repente en la parte sur unos muchachos empezaron a gritar ofensas, quebraron persianas, tiraron balazos, luego con mis hijos y mi marido pusimos una escalera por la parte de atrás para buscar auxilio donde un vecino", contó Mayra Picado.