El martes 6 de febrero de 1916, a las 10:15 de la noche, rodeado de sus amigos más íntimos, alzó su vuelo azul siempre luminoso hacia la Eternidad, el único Príncipe que nació en las Américas, nuestro Rubén Darío, tras varias operaciones, muere víctima de cirrosis atrófica.

En gobierno de Adolfo Díaz emite decreto declarando luto nacional y decide que se le rendirán honores de ministro de guerra y marina...

El obispo Pereira y Castellón decide hacerle un entierro de Príncipe de la iglesia.

Su cuerpo es embalsamado, para que dure los 7 días de la vela. Se agotan las flores en toda Nicaragua.

Diario se le cambia de ropa al cadáver que es expuesto al público.

Cada día de la vela se realizan recitales de poesía.

Se vela en el Paraninfo de la Universidad y en el Convento de Los Mercedarios, se hacen misas en la Catedral de León.

La Banda de los Supremos Poderes está presente ejecutando marchas fúnebres. Dirige Luis Abraham Delgadillo (autor del arreglo musical de nuestro Himno Nacional “Salve a Ti Nicaragua”

Es enterrado el 13 de febrero, unas 10,000 personas asisten al funeral de todas partes de Nicaragua y el mundo…

Se le enterró con 21 cañonazos, al hombre que cantaba a la Paz!!

Faceta de periodista, escritor, poeta, diplomático, ensayista, cuentista, novelista, filósofo.

Hablaba y escribía en español, francés, inglés, italiano y latín.

Escribió material para 51 libros, fue traducido a más de 17 idiomas…

El Diccionario Larousse reconoce que Rubén Darío es la Máxima Figura Literaria de la época Contemporánea.

Profesor Harold Delgado.
Coordinador del Área Cultural del Mined.