Centenares de mujeres protagonistas del programa Usura Cero del distrito IV de Managua, sostuvieron la tarde de este sábado en el auditorio del colegio "Maestro Gabriel", su primer encuentro para analizar la marcha del proyecto que les facilita préstamos con intereses justos con los cuales levantan proyectos para salir de la pobreza.

El encuentro fue realizado para recordar el primer aniversario del tránsito a la inmortalidad del Comandante Tomás Borge Martínez, así como saludando el próximo primero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

Al respecto, Xilonem Rodríguez, del barrio Nueva Libia dijo “andamos en este encuentro exponiendo lo que hemos obtenido con los préstamos de Usura Cero, porque nosotros comenzamos nuestros negocio de acuerdo al proceso de los préstamos y hemos ido mejorando la presentación de nuestro producto”.

“Estamos esperando nuestro próximo préstamo y con la ayuda del Gobierno hemos logrado distribuir nuestro producto a nivel nacional, ya sea en las ferias que se organizan en todo los distritos y en la feria de Microfer donde participamos como negocio familiar”, añadió Rodríguez.

La compañera Rodríguez expresó que empezó el negocio con su mamá haciendo vino de jamaica, luego se diversificaron al de uva, coyolito, nancite y grosea, y en ese sentido manifestó sentirse muy bien porque el gobierno del presidente Daniel Ortega les ha dado la oportunidad de desarrollarse como mujeres empresarias.

Martha Padilla, por su lado, le dio gracias a Dios en primera instancia, “por esta bendición que nos ha dado a través del presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo que nos dieron la oportunidad tanto a mujeres solteras como con hijos discapacitados de obtener préstamos para poder iniciar negocios y sin el interés con que prestan los bancos”.

Ideas puestas en acción con Usura Cero

Aseguró la compañera Padilla que gracias a Dios y al compañero Daniel, tienen la gran oportunidad de poder obtener recursos para empezar a trabajar, además agradeció a los técnicos y asesores que les acompañan para desarrollar más sus habilidades y convertirlas en un producto.

Entre tanto, Rosa Solís, del barrio San Cristóbal, manifestó que el programa de Usura Cero le ayudó mucho porque “gracias a los fondos prestados pudimos invertir en el negocio de la bisutería y ahora estamos invirtiendo más para hacer más mercancías que poder vender y hacer crecer más adelante el negocio".