Después de un proceso de debate en el que participaron diputados de todas las bancadas, el plenario aprobó la Ley para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz, que fue consensuada durante los últimos meses con todos los sectores del país.

La exposición de motivos fue explicada por el diputado Filiberto Rodríguez, quien señaló que la Ley se centra en el ser humano, en la familia como núcleo principal de la sociedad.

"La política es el resultado de un proceso amplio, masivo, participativo e inclusivo de toda la sociedad nicaragüense, yo soy testigo, participante activo de ese proceso sistemático que duró cuatro meses donde se consultó sin discriminación alguna a transportistas, cooperativistas, sindicalistas, movimientos juveniles, organizaciones comunitarias, representantes de diferentes expresiones y denominaciones religiosas, artistas, intelectuales, alcaldes, alcaldesas, concejales regionales y municipales, entre muchos otros más", indicó Carlos Emilio López.

Añadió que está iniciativa recoge el sentir y anhelo de toda la sociedad nicaragüense que quiere paz.

"Esta ley en cada artículo, en cada palabra se fundamenta en el corazón del pueblo, nace de ese anhelo de la sociedad nicaragüense de vivir libre de violencia. esta ley tiene por objeto contribuir al fortalecimiento del Estado social y democrático de derecho, inspirado en los principios de libertad, justicia, equidad, igualdad en función del bien común, en función de la restitución plena y efectiva de todos los derechos humanos", valoró el legislador.

El primer artículo señala que la Ley tiene el objeto de garantizar el marco jurídico general que garantice una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz.

También refiere que el desarrollo de esta política ayudará a eliminar la violencia que se produce en las personas y en las familias. En las comunidades la violencia que presenta en sus múltiples manifestaciones, se produce en las relaciones humanas, tanto en el hogar, en el trabajo, en los colegios, en los espacios públicos y otros lugares.

“Toda esta violencia puede cambiarse a través de una cultura de paz, la Política de Estado para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz, es un proceso mediante el cual se generan cambios que permiten aprender y convivir de forma armoniosa y respetuosa, de entender el pensar, el sentir y actuar de las personas, las familias y las comunidades. Se trata de un proceso complejo que se logra mediante un cambio espiritual, cultural, personal, colectivo y la incorporación y practica de valores que como nicaragüense nos permitan tomar conciencia, comprender y entender a las personas”, destaca la propuesta.

Rodríguez manifestó que en Nicaragua solamente un sector minoritario rechaza la paz y quieren crear caos para generar más pobreza. Dio gracias a Dios que en el país son más las personas que desean trabajar en tranquilidad y en paz.

“Pienso que debemos reconocerle a todos los nicaragüenses, hombres y mujeres que tuvieron en distintos espacios desde el Caribe norte, Caribe Sur, en el Pacifico, en las universidades, en los centros laborales, en las escuelas, en los centros artísticos, con las juventudes que fueron consultada esta Ley para la paz, para el diálogo, para la reconciliación, para la seguridad, para el trabajo. Esta ley nos toca interiormente a todos, es como vernos en el espejo todos los nicaragüenses y sacar desde adentro del corazón, como dice el Papa Francisco, el amor para el pueblo”, señaló el legislador sandinista.