Las fiestas patronales de Acoyapa iniciaron desde el 6 de enero con la entrada de las cañas, una antigua tradición que consiste en llevar las cañas en carretas haladas por una yunta de bueyes. 

A la misa de la bajada del santo patrono San Sebastián, asistieron decenas de feligreses que le cantaron y rezaron por los favores recibidos.

La novena  del santo inició el 11 de enero en los barrios o casas de familias que son devotas de él, hasta culminar con la vigilia, que es el 19 de enero. 

El santo patrono San Sebastián “fue un modelo cristiano, ejemplo de fortaleza, ejemplo de entrega y fidelidad al Señor. Aquí está, pues, un modelo que nosotros debemos de ir siguiendo día tras día”, expresa el padre Aníbal Pérez Rodríguez.

El propio día del santo es el 20 de enero y se celebra con una solemne misa y luego con una procesión.

Las fiestas de Acoyapa son una de las más concurridas de la región central, debido a los milagros que se le atribuyen al santo.

Nelly García, alcaldesa de Acoyapa, resalta que tienen más de 300 años de celebrar al santo patrono: “por todos los milagros que ha hecho y por proteger a Acoyapa de los embates de la naturaleza”. 

Ademas de lo que generan las fiestas patronales, culminarón la construcción de la barrera municipal. Con los 2.3 millones de córdobas provenientes del dinero de las fiestas patronales del año pasado y con fondos de la municipalidad finalizaron la construcción de la segunda etapa de la barrera.