Con aplausos y vivas a la Madre de Dios se realizó la solemne bajada de la imagen de Nuestra Señora de Candelaria, actividad religiosa que anuncia el inicio de las fiestas patronales en el municipio de Diriomo.

Luego de la Eucaristía, presidida por Monseñor Bernardo Hombach y sacerdotes de la diócesis de Granada, la imagen fue bajada de su altar mayor, para luego ser llevada entre una multitud de católicos que llegaron al Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Candelaria.

Hombach en su homilía invitó a los feligreses a vivir estas fiestas con mucha devoción, sobre todo que sea en unidad, pues recordó que en el mundo entero hay mucha oscuridad, maldad, y división, haciendo énfasis que en Nicaragua y en todo el mundo hay millones de cristianos, pero no todos rezan juntos, viven juntos, ni creen de la misma forma, siendo esto considerado un gran escándalo para el mundo.

“La virgen María quiere compartir con todos nosotros y Ella quiere también llevar a Jesús, su hijo por todo el mundo, esa era su misión: Ser arca de la nueva alianza, llevar a Jesús al mundo, también lleva el amor, la unión y la justicia”, expresó el religioso.

La imagen de la virgen María recorrerá las calles y visitará los hogares de familias del municipio de Diriomo, quienes durante su novenario expresaran el amor y fe a la Madre de Dios.

Las celebraciones en honor a la venerada imagen se realizarán con normalidad, así lo habían anunciado los representantes religiosos semanas antes del inicio de su novenario, pues para este domingo está programada la peregrinación que sale de la Parroquia Guadalupe, en Granada y finaliza en el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Candelaria, en Diriomo.