El mundo ha visto nacer grandes poetas latinoamericanos, sin duda alguna, Mario Benedetti, Gabriela Mistral, Gustavo Adolfo Bécquer, José Martí o el mismo Pablo Neruda, entre estos grandes genios de la literatura hay uno que sin duda pone la diferencia.

Nicaragua es conocida como la tierra de lagos y volcanes, pero también como tierra de poetas, entre los que se encuentran Alfonso Cortés, Azarías H. Pallais y Salomón de la Selva, estos considerado los 3 más grandes poetas nacionales después de Rubén Darío.

Félix Rubén García Sarmiento, mejor conocido Rubén Darío, nació el 18 de enero del 1867 en Metapa, Matagalpa (hoy Ciudad Darío), se cumplen 152 aniversario del natalicio del poeta más grande que el mundo vio nacer.

Considerado el príncipe de las letras castellanas y padre del modernismo, Darío impresiono al mundo entero con su forma de escribir en verso o prosa. Muchos de sus poemas tienen una musicalidad perfecta que parecerían canciones de amor y sus crónicas te trasladan al tiempo de sus relatos. Inspirado en los verso del Rey Salomon en los Cantares, reflejando en cada una de sus letras a la mujer, y realizando criticas sociales en cada uno de sus cuentos, realidades de aquellos tiempos. 

Dicen que un poeta vive alejado de su realidad y el poeta nicaragüense consiguió abrir una puerta entre este mundo y el de la fantasía, esta diferencia la podemos observar entre sus poemas “A Margarita Debayle” y “A Roosevelt”. Ambos poemas tienen una gran diferencia uno del otro, el primero relacionado con un cuento dentro de un mundo de fantasía, construyendo su propia realidad siendo su imaginación el único límite, en el segundo una dura critica al gobierno de los Estados Unidos desencadenada por su participación en la separación entre Panamá y Colombia.

A Margarita Debayle

“Esto era un rey que tenía 
un palacio de diamantes, 
una tienda hecha de día 
y un rebaño de elefantes, 
un kiosko de malaquita, 
un gran manto de tisú, 
y una gentil princesita, 
tan bonita, 
Margarita, 
tan bonita, como tú.”

 

A Roosevelt

“Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza; 
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy. 
Y domando caballos, o asesinando tigres, 
eres un Alejandro-Nabucodonosor. 
(Eres un profesor de energía, 
como dicen los locos de hoy.) 
Crees que la vida es incendio, 
que el progreso es erupción; 
en donde pones la bala 
el porvenir pones. 
No.”

A 152 años de su nacimiento el mundo le recuerda por su aporte, países como Argentina, Chile y España, donde vivió un tiempo, le rinde homenaje al poeta más grande entre los grandes.