Al menos 38 personas han perdido la vida en el incendio de un hospital psiquiátrico a las afueras de Moscú. El fuego se declaró en la parte del hospital destinada a los pacientes sometidos a tratamiento especial.

Según las primeras informaciones, en el hospital había unas 40 personas cuando se desató el incendio.

Al menos dos personas consiguieron salvarse de las llamas. La mayoría de las víctimas no fueron capaces de abandonar el hospital por su propio pie y perdieron el conocimiento por la alta concentración de monóxido de carbono.

Por el momento se barajan distintas versiones sobre el origen el incendio, desde un cortocircuito, hasta un descuido en el uso del fuego, pasando por un cigarrillo.

Todas las ventanas del hospital estaban enrejadas. La mayoría de los cadáveres fueron hallados en las camas, informó una fuente de la agencia Ria Novosti.

"Las llamas comenzaron cuando estaban durmiendo", dijo a la agencia Itar-Tass una fuente policial. "Algunos de ellos trataron de escapar, pero se intoxicaron por efecto de la combustión", indicó la fuente, según la cual las posibilidades de escapar del edificio fueron casi nulas para los enfermos. "El edificio se quemó casi por completo", añadió.

Según Itar-Tass, los bomberos encontraron 12 cadáveres, cuatro de los cuales estaban cerca de la salida del hospital, mientras que otros ocho se hallaban en las dependencias.

El fuego ya ha sido extinguido por completo. Decenas de policías han acordonado la zona y están investigando las causas del incendio. Según el Ministerio de Salud, 18 ambulancias se trasladaron al lugar del siniestro.