Los altos niveles de aprobación a la gestión del Presidente Daniel Ortega Saavedra y de la compañera Rosario Murillo, a criterio de analistas políticos y sociales del país, se debe a que ambos se han identificado con las clases más empobrecidas del país, por lo que este sector mayoritario se ha convertido hoy en protagonista de los cambios económicos, sociales, culturales y políticos que vive Nicaragua.

El último sondeo del Sistema de Monitoreo de la Opinión Pública (SISMO) realizada por la encuestadora M&R, destaca nuevamente los altos niveles de aprobación de la familia nicaragüense al FSLN, al Gobierno Sandinista y a sus principales líderes.

El sondeo destaca que el comandante Daniel Ortega Saavedra obtuvo una opinión favorable del 78.7 por ciento, seguido de la compañera Rosario Murillo con un 77.3 por ciento.

El informe también destaca el trabajo de la jefa de la Policía de Nicaragua, comisionada Aminta Granera, que logra un respaldo del 83,6 por ciento, al igual que el Jefe del Ejército, General Julio César Avilés Castillo, que marcó un 62.9 por ciento de aprobación. Ambos compañeros provienen de las filas del Frente Sandinista.

Para el periodista y analista político William Grigsby Vado, el respaldo a las dos principales figuras del Frente Sandinista, obedece a que en los últimos seis años han construido un modelo que ha resultado exitoso “y la gente lo valora porque se siente satisfecha y siente que le van resolviendo sus problemas”.

Indicó que ese respaldo contundente al comandante Daniel y a la compañera Rosario, se contrasta con el rechazo que recibe la oposición derechista, la cual carece de vínculo con la población.

Ante esa realidad, considera que la perspectiva para el Gobierno, para el FSLN y para sus dirigentes, es ir creciendo en esos niveles de aprobación, porque el modelo promueve el ejercicio del poder por parte del pueblo.

“En el caso de Rosario (compañera Rosario Murillo) porque la gente identifica que es una mujer que está pegada a la gente y está tratando de interpretar lo que la gente desea para resolver sus problemas. El pueblo de Nicaragua reconoce en Rosario el otro lado de la moneda con Daniel, ambos son parte de un mismo símbolo, que es el símbolo del Poder Popular en Nicaragua”, valoró.

El diputado liberal Wilfredo Navarro considera que los resultados obtenidos por la derecha nicaragüense es consecuencia de los pleitos, divisiones, falta de liderazgo y falta de propuestas ante la contundencia positiva de los programas sociales y económicos del Gobierno Sandinista.

“Una oposición que no está a la altura de las demandas de ese pueblo y por otro lado el gobierno, querramos o no, con su políticas económicas, con su política social, con sus programas (…) el actual gobierno está dando respuestas a sus problemas (de las familias), cosa que no hicieron los anteriores gobiernos porque estaban al servicio de una minoría económica y definitivamente aquí (ahora) hay una gran preocupación por las grandes mayorías”, considera Navarro.

El coordinador de la Bancada Sandinista en la Asamblea Nacional, diputado Edwin Castro, afirmó que la aprobación positiva al Gobierno Sandinista, al FSLN y a sus dirigentes, es el reflejo del trabajo que se hace para convertir a la población en protagonistas de su propio desarrollo.

“La gente es el protagonista de este desarrollo, de este combate a la extrema de pobreza y falta trabajo que hacer, pero vamos caminando y eso es lo importante, vamos transformando Nicaragua y vamos transformando con la gente. La gente más pobre es la protagonista de esta transformación”, opinó Castro.