Ser docente es una tarea de mucho amor y entrega y es lo que por más de diez años ha demostrado Jeiny Aragón, una joven destacada, que en el 2018 se hizo merecedora del reconocimiento como la “Mejor Maestra de Primaria” a nivel nacional, cuya medalla porta con orgullo y con el compromiso de seguir educando a la niñez de Malpaisillo, su tierra natal.

Jeiny es graduada de la Escuela Normal Darwin Vallecillo Quintanilla, de la ciudad de Chinandega, donde con mucho esfuerzo y dedicación logró su mayor sueño, llenando de orgullo a sus padres y hermanos, quienes le brindaron su apoyo durante todos los años de estudio.

“Gracias a Dios y al esfuerzo de mis padres, logre estudiar, ellos me brindaron la oportunidad de prepararme y ser maestra, amo mi profesión, me inicie como maestra comunitaria, luego fui maestra en un preescolar y fungí como subdirectora en una escuela rural donde por problemas médicos abandoné la responsabilidad, pero al poco tiempo retomé mi profesión y desde hace cinco años estoy en los salones impartiendo clases de primero y segundo grado de primaria”, expresó.

Cada espacio ocupado dentro del Ministerio de Educación es para la profesora una oportunidad de trasformar su comunidad a través de la enseñanza y formar nuevos nicaragüenses, con conciencia y patriotismo.

“Ser maestra es un orgullo, no paro de innovar, aún cuando los contenidos son sencillos yo trato de hacerlos más enriquecedores para que mis alumnos se lleven un buen aprendizaje y un bonito recuerdo de mí", relató.

Una nueva metodología de enseñanza

La preparación constante que ha recibido Jeiny por parte del Ministerio de Educación le ha permitido irse perfeccionando y despertando nuevas habilidades, muestra de ello es el método educativo “Mi cofre, una biblioteca viajera”, desarrollado por ella con el cual se hizo acreedora del reconocimiento nacional.

“El proyecto surgió como una necesidad, tenía 28 estudiantes y dos de ellos tenían dificultades de leer y escribir y yo no podía dejarlos atrás y es ahí cuando decido crear una estrategia que los motivara y que sintieran que estaban jugando y a la vez aprendiendo y es ahí cuando tomé en cuenta el desarrollo de la memoria, el pensamiento lógico y me surgieron las ideas”, dijo.

“La metodología es integral, además de sus conocimientos científicos promuevo los valores, el Cofre se utiliza en diferentes ambientes, tenemos un rota cuentos que muestra pequeños cuentos que inducen a las matemáticas, así como lengua y literatura, además contribuye y promueve el método de resolución de problemas, mismo que ha sido orientado por el Ministerio de Educación”, expresó.

Mi cofre, una biblioteca viajera, además cuenta con fichas de vocabulario de matemáticas, estrategias de lecto-escritura, con la que los niños forman sílabas, palabras y oraciones, además tiene un componedor individual con el que los niños aprenden a manipular fajas de letras hasta formar palabras.

“Los niños se han adaptado al método, partiendo de que lo ven como algo entretenido y esa es la oportunidad para que ellos aprendan con más agilidad y me permite ir analizándolos para desarrollar otros métodos. Gracias al apoyo de los padres, hoy la educación está más desarrollada porque el aporte de ellos es vital en la formación”, expresó.

Ser una de las mujeres que ha brindado un aporte sustancial a la educación en el país es el más grande orgullo de Jeiny, quien a lo largo de los años ha compartido sus conocimientos con otros docentes de otras comunidades y municipios.

“El proyecto es el reflejo de quienes me han brindado su apoyo en mi formación integral y profesional, siempre me apodero de los lineamientos del Ministerio de Educación, soy activa en los encuentros pedagógicos y todo lo que nos enseñan lo traslado a las aulas de clases, además de intercambiar experiencias con mis demás compañeros. Gracias a la constante transformación de la educación en Nicaragua, muchos maestros estamos más preparados”, subrayó.

 

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