El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Consejo Nacional de Universidades (CNU), presentaron este miércoles el Plan Comunal Universitario, una iniciativa del Gobierno Sandinista para generar innovación tecnológica y transferencia de conocimientos.

A través del INTA y el CNU, con este Plan, el Gobierno fortalece el servicio de asistencia técnica a las familias más empobrecidas de las regiones del país y permite a los estudiantes asimilar nuevos conocimientos en el campo laboral como futuros profesionales, aprendiendo valores de solidaridad, reciprocidad, humanismo y solidaridad.

El principal objetivo es contribuir al fortalecimiento del sistema de generación y transferencia de tecnología agropecuaria a través de la inserción de egresados de las universidades del CNU, mediante un convenio de cooperación entre INTA y CNU, resaltaron funcionarios de ambas instituciones.

Un total de 384 egresados, un 45% mujeres, han participado en este plan entre 2009 y 2012, el 81% de los mismos laboró en asistencia técnica, generación y transferencia tecnológica y un 19% en áreas de planificación, informática, infraestructura, desarrollo institucional y administración.

Este año se incorporarán unos 100 egresados al Plan.

Plan ha permitido al INTA ampliar cobertura

El subdirector del INTA, Miguel Obando, recordó que esta iniciativa del Plan Comunal Universitario surgió en aquellas situaciones difíciles de la producción de alimentos, cuando el comandante Daniel orientó ir al campo para asegurar la producción de alimentos.

“Entonces el CNU, el INTA, nos propusimos a desarrollar este plan con el propósito con que nos mandató nuestro comandante: Atender el campo y atender la producción. Esto también trajo consigo otro objetivo que es la inserción de los jóvenes que egresan de las universidades a la vida profesional”, explicó Obando.

“Para la institución ha significado el apoyo decidido al profesionalismo de estos jóvenes, como es la asistencia técnica al pequeño productor para que el maíz, el arroz, el frijol, no nos falten; así como en la investigación, en la producción de semillas”, añadió.

Energía juvenil aporta al campo

“Esto nos ha servido enormemente porque jóvenes que vienen con tanta energía nos han ayudado a ampliar la cobertura de esta institución”, recalcó.

Esta experiencia también sirvió para ampliar la visión de la institución para aprovechar las Ciencias Sociales a favor de la población más necesitada. “Nos ayudan a entender mejor aquellos procesos de transferencia tecnología, adopción de tecnología y atender mejor a los pequeños y medianos productores”, dijo.

La inserción de los jóvenes egresados de diferentes carreras agropecuarias ha permitido que el INTA lleve sus programas a diferentes departamentos del país. “Lo más importante es que estamos trabajando con la juventud y aportando experiencia profesional a la juventud”, indicó Obando.

“Los estamos preparando para este relevo generacional, la misma institución INTA ha contratado 44 nuevos profesionales trabajando permanentemente en nuestra institución”, resaltó. “Hemos cumplido con el mandato de nuestro presidente”, concluyó.

Producir mejor con nuevas tecnologías

Roberto Blandino, sub-rector de la Universidad Agraria dijo que el CNU y el INTA y las cooperativas y asociaciones de productores se han aliado para cumplir varios objetivos.

El más importante de esos objetivos, señaló, es la restitución de la asistencia técnica para beneficio de miles de familias más empobrecidas del campo. Ese es un acuerdo que existe entre todas las instituciones y organizaciones que estamos aliados, para tratar de elevar la productividad en las familias productoras.

Observó que uno de los puntos vulnerables que enfrentan estas familias es la asistencia técnica y eso va en detrimento de obtener buenos resultados, además que tienen que prepararse para enfrentar los Cambios Climáticos y la demanda de productos de calidad e inserción en mercados más exigentes.

Productos buscan mejorar calidad y competir en nuevos mercados

“Los pequeños y medianos productores han estado demandando asistencia técnica y también transferencia de tecnología de manera que sus productos tengan mayor calidad y buenos precios en mercados”, añadió.

Destacó que los logros alcanzados hasta ahora ha sido el voluntariado de los estudiantes y egresados. “Los estudiantes ponen sus conocimientos aprendidos en las aulas a disposición de las pequeñas familias, de manera que se promueve la solidaridad y la menor dependencia de los productores para que desarrollen capacidades”, indicó.

Los egresados de las universidades participan de forma voluntaria en este plan durante diez meses y así contribuyen a elevar las capacidades locales para que los productores puedan adquirir, asumir y adaptar las nuevas tecnologías.

Adquieren experiencia laboral y desarrollan solidaridad

Mayling Gutiérrez, egresada de la Universidad Nacional Agraria en desarrollo rural expresó que este plan es una buena oportunidad para los profesionales que no tienen experiencia en el campo laboral. “Esto nos sirve para ambientarnos y saber cómo es la situación, para desarrollar nuestros conocimientos”, dijo.

“Me parece que es buena idea que nosotros nos relacionemos con las otras universidades con egresados de diferentes carreras, porque permite que nos apoyemos entre nosotros mismo, además de brindar el apoyo con nuestros conocimientos a los productores del campo”, manifestó Gutiérrez.