La presidenta Dilma Rousseff, presentó este martes la “caxirola", una especie de maraca brasileña que será el instrumento oficial de la Copa Mundial de Fútbol Brasil 2014, en sustitución de la estrepitosa vuvuzela utilizada en la pasada cita futbolística, Sudáfrica 2010.

“Creo que la caxirola (cachirola en español) forma parte del fútbol y también de la inmensa capacidad de nuestro país de hacer un instrumento mucho más bonito que la vuvuzela, utilizada durante el Mundial en Sudáfrica”, resaltó Rousseff.

Acompañada por el diseñador de la maraca, el músico Carlinhos Brown, la Mandataria hizo sonar varias veces la ahora famosa caxirola y hasta ensayó una improvisada versión del himno nacional.

Roussef presentó la caxirola diciendo que aunque “las vuvuzelas fueron parte de la banda sonora de Sudáfrica 2010, pero el Mundial de Brasil 2014 será disputado al ritmo de otro instrumento”.

Brown explicó que al agitar la cachirola de diferentes formas, se emiten sonidos diversos, que podrían realizarse para conmemorar un gol o la salida al campo de una selección.

La caxirola fue uno de los proyectos aprobados por el Ministerio brasileño del Deporte, que desea aprovechar el Mundial para divulgar la cultura del país. También recibió el aval de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).

Inspirado en el "caxixi" -una maraca de origen indígena muy utilizada en la música popular brasileña-, la caxirola comenzará a venderse en mayo próximo, un mes antes de la disputa de la Copa Confederaciones 2013. que también se efectuará en la nación suramericana.

A diferencia del caxixi, la caxirola no está hecha de paja, sino de un plástico ecológico de color verde (uno de los colores de la bandera nacional), derivado de la caña de azúcar, y no de petróleo.

El instrumento hará su debut en los estadios el domingo próximo, en el nuevo estadio Fonte Nova de Salvador de Bahía, uno de los escenarios de partidos de la Confederaciones y del Mundial. Los fabricantes repartirán 50 mil caxirolas al público del clásico entre Bahía y Vitoria, por el campeonato local.

A finales de 2012, más de 1,7 millones de personas votaron por llamar a la mascota del mundial “Fuleco”, una apelación nacida de la combinación de "fútbol" y "ecología". Se trata de una especie de armadillo ciento por ciento brasileño que se convierte en bola para protegerse y está en peligro de extinción.