Las oenegés a las que la Asamblea Nacional les canceló la personería jurídica actuaron como redes terroristas para desestabilizar al gobierno de Nicaragua en la intentona golpista.

El diputado Wilfredo Navarro, en declaraciones al programa En Vivo que se transmite por Canal 4, denunció que estas oenegés manejaron centenares de millones de dólares para fortalecer el golpe suave, por medio de incubación de la violencia en los tranques de la muerte que generaron 198 víctimas en el país.

Navarro, explicó que muchas de los delitos cometidos por las oenegés está por salir a luz y como ejemplo expuso que, a través de la Fundación Violeta Barrios, que recibió unos 5 millones de dólares de financiamiento, se pagó a periodistas para que fueran opositores al gobierno generando informaciones falsas.

Otras oenegés como el Funides, con el financiamiento recibido tenían la función de manipular descaradamente las cifras económicas, falseando la realidad del país.

En ese sentido, el diputado Navarro describió que además de que esas oenegés estafaron a la Usaid que es su principal financiador, utilizaron los recursos para crear y formar desde los municipios falsos líderes para usarlos en contra del gobierno, manejando información sesgada para incidir en la opinión pública y haciendo uso de las redes sociales.

“Aquí había centros donde se generaba desinformación diariamente porque eso era parte de crear el clima propicio para el golpe de estado”, señaló el diputado.

Navarro enfatizó en que esas organizaciones y sus representantes son los verdaderos responsables de la destrucción del país.

Entre las prácticas más comunes de los dirigentes de oenegés que estuvieron dirigiendo la intentona golpista, se da el pago de sueldos de hasta 12 mil dólares a sus principales representantes; además se crearon redes con tentáculos como el IEPP que tenía cinco organizaciones periféricas y además tenía una empresa en Panamá desde donde se distribuía el dinero para los programas de desestabilización.

Para Navarro, a pesar de que ya se desmontó el andamiaje de las oenegés a través de las cuales se financió el fallido golpe de estado, existe una segunda fase que consiste en que el flujo de dinero para la desestabilización provenga de medios clandestinos como el narcotráfico y el crimen organizado.

Estas oenegés, que manipularon cifras y generaron la violencia, además de traición a la patria, cometieron delitos de lavado de dinero y se concertaron a nivel internacional para dañar la imagen del país.

El diputado Wilfredo Navarro, también criticó el papel injerencista de la CIDH y de sus organismos como el Meseni, en cuyas acciones quedó demostrado que su objetivo era contribuir a la desestabilización, y por lo cual no dejaron de mentir en los informes sesgados que emitieron durante estos meses.

Asimismo, el diputado Navarro, señaló que muchas de las personas que han usado los medios de comunicación para incitar a la violencia, a crear caos y muerte, cometieron delitos tipificados en el código penal de Nicaragua.

Algunas de las acciones que Navarro propone para que no se repitan las situaciones que este año sucedieron, son reformar la ley de oenegés, que las juntas directivas de esos organismos se renueven en periodos de no más de dos años, y que no integren juntas directivas las personas vinculadas a ilícitos; también se propone establecer una contraloría especial para supervisar a las oenegés.