El compañero Virgilio Bravo, administrador fiduciario del Fondo de Inversión Social de Emergencia (Fise), informó que los resultados han sido satisfactorios en lo que respecta al trabajo realizado en materia de agua y saneamiento rural en todo el país.

Destacó que solamente en los últimos tres años se han triplicado las inversiones en el país en este aspecto.

El enfoque centrado en la restitución de derechos a las personas del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, ha permitido que las comunidades (hombres, mujeres y niños) gocen de agua potable de calidad, cantidad necesaria y continuidad.

Ello significa que el impacto que tiene esta política no es solo tangible, sino que además tiene que ver con el fortalecimiento institucional en 151 municipios, lo que se ha logrado en coordinación con varias instituciones como Inifom, Inatec, Minsa, Mined, universidades y Policía Nacional.

Bravo indicó que en 2018 se invirtió más de 420 millones de córdobas en 46 sistemas de agua y saneamiento, beneficiando a 28 mil 763 protagonistas.

Además, hay 63 proyectos en ejecución que esperan finalizar en 2019 con una inversión superior a los 450 millones de córdobas. Se destacan el de El Tuma‑La Dalia, que se hace con apoyo de la Cooperación Suiza, con una inversión de cerca de 40 millones de córdobas.

El segundo proyecto es el ubicado en Waspam que beneficiará cerca de 8 mil protagonistas en 5 barrios y con una inversión de 100 millones de córdobas.

Para el 2019 se pretende iniciar la contratación de 48 proyectos en la zona del Pacífico Centro, Norte y Sur de Nicaragua, diseminados en 46 municipios del país, con una inversión cerca de los 407 millones de córdobas”, aseveró el representante del FISE.

Lo que más nos satisface es que las comunidades rurales, la organización comunitaria que se desprende de estos sistemas, son las que han quedado muy satisfechas”, expresó.

Agregó que se estarán contratando la formulación de 51 proyectos en 42 municipios que rondan cerca de los 40 millones de córdobas.

Asimismo, se capacitó a 244 técnicos que pertenecen a las unidades de agua y saneamiento, y en las dos regiones autónomas del Caribe, a otros 30 técnicos. También en coordinación con el Inatec se logró establecer 411 comités de agua potable y saneamiento, con un 45% de miembros mujeres, como parte del balance de equidad que se trabaja.