A pesar de la maldad y la perversidad, los nicaragüenses siguen viniendo al país a compartir la Navidad con sus familiares en un flujo que supera el del año pasado y llena de orgullo, destacó la compañera vicepresidenta Rosario Murillo.

“El año pasado y a estas alturas, solo hubo en el 2017, a diciembre 938 nicaragüenses más, pero generalmente estos números suben ya en la proximidad en la Navidad, hermanos nicaragüenses que vienen a ver a sus familias, entran por el Aeropuerto o por Peñas Blancas o por el Guasaule”, dijo.

“Luego tenemos un seis por ciento menos, únicamente, en cuanto a las visitas de hermanos y hermanas de otras nacionalidades en relación al año pasado. Esto es la verdad. No hay otra verdad. Y cuántas personas han solicitado este año, tan complejo, tan desafiante, este año que nos deja tantas enseñanzas; cuántos hermanos de otras nacionalidades han solicitado residencia para estar aquí, para trabajar aquí para aportar, nos llena a nosotros de orgullo”, añadió.

“Ayer estaba leyendo en uno de esos blogs internacionales, personas que escribían porque viven aquí dando fe de la seguridad que tenemos en el país y de lo cálidos que somos los nicaragüenses, cómo recibimos a los hermanos de otros pueblos que nos visitan, de otras nacionalidades que nos visitan y que se quedan a trabajar aquí y a aportar, esos números sobre la cantidad de residencias solicitadas las vamos a compartir en los últimos días del año”, resaltó.

“Pero son cifras superiores al año pasado; para las personas con intenciones perversas, no les debe sonar bien, tanto nosotros mismos los nicaragüenses cuando estamos afuera, como los que vienen a visitarnos, creen en Nicaragua y saben que somos un pueblo bueno, un pueblo honrado, un pueblo dedicado al trabajo, un pueblo que trabaja bien y un pueblo que quiere ir delante de la mano de Dios”, manifestó la Compañera Rosario Murillo.