Culpable por los delitos de secuestro simple, tortura, lesiones leves y coautor de entorpecimiento de los servicios públicos, fue declarado Gabriel Putoy Cano, en perjuicio del agente de la Policía Nacional Saúl Centeno y el Estado nicaragüense, hechos ocurridos el pasado tres de junio en la entrada principal al municipio de Nindirí en el departamento de Masaya.

Los delitos tuvieron lugar cuando Saúl Centeno se dirigía en su motocicleta hacia la capital, siendo secuestrado en un tranque ubicado frente a la gasolinera Puma en la entrada a Nindirí, donde además le sustrajeron su motocicleta, billetera y dinero, lo desnudaron y procedieron a amarrarlo a un poste de tendido eléctrico para luego golpearlo con bates, tubos lanza morteros y amenazarlo con armas de fuego.

Durante el proceso judicial, el Ministerio Público a través del fiscal asignado, presentó las pruebas necesarias para demostrar la culpabilidad de Putoy Cano, entre ellos la declaración de la víctima, el resultado de las investigaciones policiales y un video que circuló en las redes sociales, en el que claramente se aprecia el rostro del señalado mientras gritaba a la víctima cuando éste se encontraba atado e indefenso.

Una vez mostrados los argumentos por la defensa y la fiscalía, la juez a cargo señaló que la Fiscalía contó con todos los requerimientos para demostrar la participación directa del señalado, mismo que tendrá que pagar por los delitos desde el Sistema Penitenciario Nacional.