Representantes de los distintos poderes en Nicaragua rechazaron hoy el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la situación de los derechos humanos en Centroamérica en 2012.

Legisladores recordaron la percepción que se tiene de este país y de su gobierno a nivel internacional, incluso en ese territorio norteño, debido a las políticas de restitución de derecho desplegadas desde el retorno de Daniel Ortega a la presidencia, en 2007.

"Me parece que el informe es contradictorio con la percepción que tienen los mismos inversionistas norteamericanos que ven en nuestro país un buen clima para la inversión", manifestó el jefe de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Edwin Castro.

El diputado instó a repasar lo que dicen al respecto los periódicos de mayor difusión en Estados Unidos acerca de Nicaragua, en cuanto a sus potencialidades para el turismo y la inversión, por el incremento de los niveles de seguridad.

Ese informe adolece de conocimiento acerca de la verdadera Nicaragua, es intencionado y está dirigido a destruir la imagen del gobierno, consideró el exvicepresidente de la Republica devenido congresista, Jaime Morales.

Por otra parte el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Marvin Aguilar, criticó la alusión a la supuesta generalización de la impunidad en este país, de cárceles con altos grados de hacinamiento, detenciones arbitrarias y un Consejo Supremo Electoral que restringe el derecho al voto.

"Aquí los procesos son cortos y estamos certificados a nivel internacional que somos de los países con menos retardo de justicia en materia penal", señaló, según el Canal 15 de la televisión.

"No recuerdo ningún informe del departamento de Estado donde le haya dado el visto bueno a Nicaragua, ellos siempre están descalificando a Nicaragua", afirmó la fiscal adjunta del Ministerio Público Ana Julia Guido.

Según el diputado liberal Wilfredo Navarro, aunque el informe tiene puntos de contacto con la realidad nicaragüense, debiera recoger los aspectos positivos desempeñados por la administración de Ortega en materia económica.

El documento señala que en Nicaragua el poder político está en manos de un gobierno autoritario, lo cual sienta un precedente negativo con vistas a la cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana del 4 de mayo en Costa Rica.

De acuerdo con lo previsto a esa cita debe asistir el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para dialogar con los mandatarios de los países miembros de ese mecanismo regional -Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá- y otros que participan en el mismo en calidad de observadores.