Las familias de los distritos occidentales de Managua II y III le cantaron con mucha devoción a la Purísima Concepción de María.

A partir de las 6 de la tarde las familias comenzaron a recorrer los altares en cada uno de los barrios donde veneraron a la Madre de Dios, lo que para muchos esta tradición de los nicaragüenses viene a apoyar los esfuerzos de paz y reconciliación que se vienen impulsando en el país.

En el barrio Monseñor Lezcano, con una fuerte tradición de cantos a la Purísima, sus calles volvieron nuevamente a ver desfilar a las familias cantándole a la Virgen y recibiendo sus respectivos brindis.

Doña Socorro Vallejos Palacios dijo que la gritería en ese populoso barrio “está muy linda y yo me siento alegre porque la Virgen me ha traído muchas cosas bonitas, además esta veneración viene a contribuir en el fortalecimiento de la paz en Nicaragua”.

En el mismo barrio a pocas cuadras del parque de la Menen, doña Emperatriz Rocha le celebró la gritería a la Virgen y dijo al 19 Digital que lleva 35 años venerando a la Purísima Concepción de María.

Indicó que ella venera a la virgen “para que venga la paz en Nicaragua y aquí en Monseñor Lezcano gracias a Dios estamos tranquilos”.

La joven Yara Gabriela Zúniga, mientras hacía fila para ingresar a cantarle a la Virgen dijo que ella sigue las tradiciones “que nos enseñaron nuestros padres, somos muy devotos de la Virgen y hay que hacerlo de corazón, además esto contribuye a fortalecer la paz y unir a las familias y canto a la Purísima desde que tengo uso de razón”.

El joven Jaime Cortez, de 14 años de edad y residente en Villa Guadalupe dijo que le canta a la Purísima “porque esta es una tradición nacional de Nicaragua y me la enseñó mi familia”.

En el barrio Altagracia una de las griterías de tradición es la que celebra todos los años la profesora jubilada Beatriz de Zelaya, quien lleva más de 40 años de venerar a la Virgen “porque esta es una tradición que viene desde mis abuelos”. Doña Beatriz vive a pocas cuadras de donde fue la Nunciatura.

Doña Paula López quien hacía fila con varios de sus nietos para entrar a venerar a la Conchita dijo que ella le canta a la Virgen “desde que estaba chiquita. Actualmente tiene 54 años y sigue cantándole a la Purísima Concepción de María.”

Janet Velásquez dijo que ella llegó a cantarle a la Virgen por devoción, mientras que doña Josefina Méndez tuvo que terminar los cantos antes de las 8 de la noche porque los diversos presentes (brindis) que ofreció se le agotaron debido a la gran cantidad de gente que llegó a cantarle a la Conchita.

Veneramos a la Virgen porque es nuestra madre y empezamos porque una hermana nuestra estaba enferma con cáncer, pero se la llevó el Señor, pero nosotros seguimos siendo fieles a la Virgen”, puntualizó la señora Méndez quien cerró la celebración con el encendido de un toro encuetado.