El Día Mundial de la Tierra fue recordado hoy en Honduras con una ola de calor que en algunas regiones ha hecho subir el termómetro hasta los 36 grados centígrados y una cadena de sismos en el norte del país.

"Estamos alarmados porque aquí la tierra sigue temblando", indicó a periodistas un poblador del sector de Tela, en el Caribe hondureño, donde el domingo hubo tres sismos entre 5,1 y 5,8 grados en la escala de Richter.

Los temblores en el Caribe hondureño se registran en las últimas tres semanas en los departamentos de Atlántida y Cortés, según el titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Lisandro Rosales.

Las altas temperaturas han provocado densas capas de humo en la mayoría del territorio hondureño, obligando al cierre parcial de los cuatro aeropuertos internacionales que tiene el país, principalmente el de Tegucigalpa, centro.

Las actividades conmemorativas al Día Mundial de la Tierra por parte de organizaciones ambientalistas públicas y privadas comenzaron el pasado viernes con mensajes alusivos a la defensa y protección del planeta.

Dolores Valenzuela, presidenta de la Organización de Periodistas Ambientalistas, dijo a medios locales que entre los hondureños no hay conciencia plena sobre el daño que se le está causando al planeta y que quizá diciéndoles lo contrario puedan reaccionar.

Agregó que de muy poco sirve que se le diga a la gente que hay que cuidar el bosque y las fuentes de agua, porque hacen todo lo contrario.

Según organizaciones ambientalistas, el país centroamericano pierde anualmente entre 80.000 y 120.000 hectáreas de bosque a causa de los incendios forestales.

Algunos de esos incendios son provocados por el hombre, que en algunas regiones sigue utilizando el fuego para limpiar las tierras para cultivos agrícolas, aseguran defensores de la naturaleza.

En otros casos la destrucción del bosque obedece a la tala sin control que hacen empresarios de la madera, según las mismas fuentes.