Recientemente el Profesor José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (Anden-FNT) participó en el Congreso Mundial de los Sindicatos.

En su intervención presentada en el plenario del congreso el compañero José Antonio Zepeda dijo que la Paz es un derecho y se convierte en una responsabilidad defenderla, “en los diferentes discursos no hay oposición a esta necesidad, sin embargo la práctica demuestra lo contrario, los que se consideran los gendarmes del mundo definen ante sí promover la guerra bajo el argumento de defender la democracia y con ello desestabilizan a sociedades estables y en pleno desarrollo provocando la migración obligada para luego señalar a estos desplazados como peligro para su país”.

Dijo que una paz sin derechos no es democracia y que democracia no solo es acordarse del votante al momento del voto, la democracia es garantía de un estado social de derecho y desarrollar programas socioeconómicos que brinden la oportunidad al pueblo de salir de la pobreza

“Entonces PAZ, DEMOCRACIA Y DERECHO no son principios aislados, están entrelazados entre sí. La paz laboral se sustenta en el respeto al derecho y el cumplimiento del deber, la democracia es considerar que el y la trabajadora generan riqueza y servicios para el desarrollo, por lo cual tienen derecho a una distribución equitativa de la riqueza generada por su trabajo”, subrayó.

Enfatizó que el mundo quiere como plan A La Paz, no hay plan B, porque no se tiene un planeta B. Que los pueblos quieren paz con justicia y garantía de sus derechos fundamentales: “Nicaragua quiere la paz y se ha derrotado el intento de un golpe de estado promovido por la derecha y financiado por lo enemigos de la paz, era un plan por atentar contra el modelo de paz, consenso, diálogo y acuerdos que sustenta al tripartismo en nuestro país, hoy hemos retomado el camino de la restitución de la paz y tranquilidad para avanzar en nuestro objetivo de combatir la pobreza”, subrayó.

“Compañeras, compañeros: este congreso está obligado a determinar el nuevo rumbo de nuestra organización mundial, si queremos una democracia social debemos iniciar por nosotros mismos, la CSI debe avanzar en un proceso de transformación considerando que la derecha más conservadora está avanzando en su objetivo de retomar los gobiernos como instrumento para consolidar sus políticas excluyentes y depredadoras de la riqueza de nuestros países”, reiteró.

Agregó que la democracia está siendo remplazada por el poder económico acaparador generando con ello más pobreza y desempleo en la familia de la clase trabajadora. Además, los derechos sociales, económicos y políticos son arrebatados con la aplicación de medidas que atentan contra el desarrollo de nuestros países, “¿Qué hacer ante esta situación? Nos corresponde como movimiento sindical desarrollar una jornada permanente de educación ideológica en nuestra clase, retomar la comunicación sistemática, oportuna y convincente que permita combatir las noticias falsas y tergiversadas por las cadenas de medios de comunicación tanto nacionales como internacionales”.

Finalmente, dijo que debemos de educar en el uso correcto y de manera responsable de las redes sociales dado que las mismas se han convertido en instrumentos para desarrollar campañas que atentan contra el buen desarrollo de la democracia y generan opiniones negativas para la lucha de los pueblos por alcanzar plena libertad en la toma de sus decisiones que lleven paz bienestar y tranquilidad.

En nuestra región, declarada como zona de paz, cuando gobiernos progresistas, populares y de izquierda se juntaron para desarrollar espacios de unidad y políticas de restitución de derechos , hoy se escuchan vientos de intervenciones militares y económicas contra los pueblos que se oponen a ser traspatio trasero de los que se consideran los amos de la verdad y policías de la humanidad.

“Juntos somos fuertes y podemos, separados somos débiles y corremos el peligro de aislarnos”, finalizó.