La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, recordó este lunes 3 de diciembre el legado imperecedero del comandante Gaspar García Laviana, quien hace 40 años ofrendó su vida por la paz y la liberación de Nicaragua.

“Estamos en los próximos días conmemorando a un apóstol de la Paz, el Padre y comandante Gaspar García Laviana que cumple 40 años de haber hecho el tránsito en la inmortalidad. Le conocíamos como el comandante Martín. Nació en el 41 en Asturias, mayor de tres hermanos. Estudió en Valladolid, Filosofía y Teología en Logroño, donde se ordenó como sacerdote de la Orden del Sagrado Corazón y en el 66 celebró misa en su pueblo natal. Después se fue a Madrid donde trabajó como obrero en una carpintería, y continuó desarrollando su misión eclesial. Y tres años después llegó a Tola, al sur de Nicaragua, departamento de Rivas, donde se presentó como voluntario ante la falta de párroco en la zona. Trabajó con los campesinos, le llamaban para visitar a los enfermos, dada la falta de recursos médicos en aquellos tiempos. Conoció la hambruna, las torturas, los secuestros, y la obligación de las jóvenes de prostituirse. Estuvo solicitando escuelas, dispensarios médicos y siempre al lado de los más pobres de los pobres, de los campesinos”, expresó la compañera Rosario Murillo.

“La opción de ser guerrillero lo hizo formar parte del Frente Sandinista en el año 77, donde militó hasta que pasó a otro plano de vida. Le mataron en un enfrentamiento con la guardia nacional en 1978. El primero en entrar en combate y el último en retirarse, así hablaban de Martín. La madrugada del 11 de diciembre le dispararon en la pierna y en el corazón. Fue herido de muerte en un lugar llamado El Infierno y pasó a la vida eterna”, añadió la vicepresidenta.

La compañera Rosario Murillo valoró que el comandante Gaspar García Laviana es de los muertos que nunca mueren.

“Tenía 37 años y ahí ese mismo día, Radio Sandino en la clandestinidad comunicó la noticia, la caída en combate del cura sandinista Gaspar García Laviana. No es momento para llorar, hoy más que nunca tenemos que seguir el ejemplo heroico de nuestros mártires. Su alma libre y su legado de liberad, de responsabilidad y de humanidad está entre nosotros, con nosotros, dando las batallas por la paz”, aseguró.

Dijo la compañera Rosario Murillo que en los próximos días la Juventud Sandinista y las familias nicaragüenses, especialmente en Rivas, le rendirán homenaje “cumpliendo con su mandato de defender la Paz, garantizar la paz y garantizar que vayamos adelante en la lucha contra la pobreza”.

La compañera Rosario Murillo también dio lectura al Salmo 124 “Alabanza por haber sido librado de los enemigos”.