Cesio radioactivo que emite más de 100.000 becquereles por kilo fue hallado en los sedimentos de las aguas de las piscinas de dos escuelas cerca la ciudad de Fukushima, en Japón. En una tercera escuela hallaron sedimentos que emitía al menos 8.000 becquereles por kilo.

El agua, que no fue cambiada desde el accidente, bloqueó la emisión, señalan especialistas; la contaminación nuclear del aire en estas escuelas está dentro de las normas. “El cieno bajo el agua, aun si está muy contaminado, no representa un peligro antes de ser sacado del agua”, comenta Kunikazu Noguchi, profesor de la Universidad de Nihon.

Tras el accidente nuclear en la Central Nuclear Fukushima en 2011, el gobierno local está obligado a retirar las sustancias que emitan más de 8.000 becquereles.