El compañero Domingo Pérez, Secretario General de la Unión Nacional de Empleados (UNE) compareció en el programa radial de origen argentino “Patria Grande” y brindó detalles del panorama actual que enfrentan las familias nicaragüenses tras el intento de golpe de estado sufrido hace unos meses, mismo que fue orquestado por los enemigos del progreso y desarrollo de los más desposeídos.

La situación que enfrentamos por los golpistas no inició el 18 de abril de 2018, sino que inicio el 5 de noviembre del 2006, cuando el Frente Sandinista ganó las elecciones nacionales con la candidatura del Comandante Daniel Ortega, un presidente revolucionario, de izquierda, un presidente ejemplar y que ha hecho extraordinariamente las cosas en beneficio del pueblo”, expresó.

Ha transformado Nicaragua, le ha dado infraestructura vial, escolar, hospitalaria, ciudadana y sobre todo ha generado seguridad, siendo parte de ese proyecto que se ha venido construyendo en América Latina lo que no es del beneplácito de quienes se creen dueños de América Latina como lo es el imperio norteamericano utilizando a los vende patria para pretender un golpe de estado y destruir los avances en materia social”, añadió.

La manipulación, el arma utilizada por los golpistas

Pérez se refirió a los mecanismos empleados por el golpismo para desestabilizar el país, entre ellos la manipulación y la destrucción de los programas y proyectos que han garantizado una mejor calidad de vida de los nicaragüenses.

“El imperio tiene sus instrumentos de noticias internacionales, siendo sus cómplices los partidos políticos minúsculos del país haciéndose acompañar de medios de comunicación del imperio, lo que realmente está aconteciendo es el terrorismo, la implementación del fascismo y la destrucción de nuestro modelo cristiano, socialista y solidario, mismo que beneficia al pueblo, por eso usan medios imperiales como CNN, Univisión, para decir mentiras a nivel del mundo”, externó.

Trabajadores unidos en la construcción de la paz

El líder sindical se refirió al restablecimiento de la paz a nivel nacional, garantizando estabilidad a los trabajadores y a las familias, las que tienen deseos de salir adelante a través de un trabajo digno y estable.

“Nicaragua desde el mes de junio ha retomado la estabilidad, cuando se eliminaron los tranques, cuando el pueblo inicio a circular y dejaron de asesinar al pueblo. Hoy Nicaragua es un país que está en paz y que está restableciendo su economía y la destrucción que hizo la derecha enemiga de los nicaragüenses”, señaló.

A su vez, se refirió a las intenciones desestabilizadoras del imperialismo norteamericano en contra de los países que han contado con gobiernos socialistas y progresistas cuyo horizonte ha sido la defensa de los derechos del pueblo.

“Vemos las campañas en contra de los líderes, luchadores sociales, ellos pretenden golpear a los movimientos de izquierda de Latinoamérica, gobiernos que han sacado a los pueblos de la pobreza, quienes han brindado bienestar, libertad sindical”, dijo.

Seguridad ciudadana garantizada

Además, se refirió al trabajo de seguridad que realiza la Policía Nacional en aras de garantizar la seguridad del pueblo, labor que realizan en conjunto con las comunidades, quienes plantean las necesidades.

“Nuestra Policía Nacional está garantizando la seguridad ciudadana, la institución tiene un vínculo directo con el pueblo porque es comunitaria, sosteniendo una comunicación permanente con el pueblo para garantizar la seguridad la cual ya llegó a su estabilidad y los tranqueros están detenidos por haber asesinado, violado al pueblo”, señaló.

Pérez condenó los asesinatos de los trabajadores y sindicalistas por parte de los terroristas, haciendo referencia al secuestro y desaparición del compañero Bismarck Martínez.

“Los tranqueros asesinaron a cinco dirigentes del sector municipal y estatal, aun esperamos que nos entreguen a nuestro hermano Bismarck Martínez, un dirigente sindical e histórico, quien fue secuestrado desde junio y a la fecha desconocemos su paradero, siendo el único desaparecido de nuestro país y no cómo lo manipula la CIDH”, dijo.

En cuanto a la construcción de la paz, hizo alusión a la política de reconciliación promovida por el Gobierno de Nicaragua en el que los trabajadores se han sumado de manera firme.

“Todos los que vivimos la guerra de liberación contra Somoza impuesta por el imperio en 1980, no queremos nuevamente una guerra, queremos la paz, estabilidad, felicidad de los niños y de toda la sociedad, por eso nuestro gobierno establece una política en la que se promueva la reconciliación y el fortalecimiento de la paz, iniciativa a la que nos hemos sumado como sindicatos de trabajadores”, subrayó.