Especialistas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por su sigla en inglés) vigilan el desarrollo de la mancha solar AR 1726, porque aseguran que es muy poderosa y tiene un 10 por ciento de probabilidad de lanzar una llamarada clase X, el nivel más alto, en las próximas horas.

La mancha solar había sido invisible hasta hace sólo dos días y este miércoles los científicos determinaron que mide unos 150 mil kilómetros de diámetro. Además, se ubica cerca de la mitad del disco del sol, por lo que cualquier eyección afectaría a la Tierra.

Las manchas solares se forman a partir de los campos magnéticos cambiantes en la superficie del sol, estrella que se encuentra en la actualidad en medio de una fase activa.

Fenómenos de este tipo pueden causar daños en los sistemas satelitales y de comunicación, así como en las redes de energía, y algunos consideran hasta la posibilidad de un gran apagón.

El mundo moderno depende en exceso de la red satelital, de telecomunicaciones, aparatos electrónicos de todo tipo, tecnologías todas muy vulnerables a variaciones espaciales, señalaron los investigadores.

Hasta el momento la tormenta solar más severa registrada en la historia ocurrió en 1859, y se conoce como la fulguración de Carrington, o el evento Carrington. La misma causó fallas electromagnéticas a lo largo de todo el mundo, y aparecieron auroras en latitudes tan extrañas como el Ecuador.