Su Eminencia hizo énfasis en la posición de la mujer dentro del matrimonio y señaló que algunas tienen la suerte de contraer matrimonio con un marido que es respetuoso y con el que viven siempre unidos.

Sin embargo, también recordó que otras parejas viven en desunión y es ahí donde la mujer nicaragüense lleva la carga del hogar y de la crianza de los hijos.

“Por eso felicitamos a la mujer nicaragüense. A todas. Sé que hay  muchos matrimonios que saben que lo que Dios unió no lo debe separar el hombre, pero hay otros que tienen la desgracia de romper su matrimonio, pero ojalá que siempre no se desanimen y que traten de educar a sus hijos, porque la familia, sobre todo la madre, debe ser formadora de personas educadas en la fe y  promotoras del desarrollo”, indicó Su Eminencia.

Durante su reflexión, Su Eminencia recordó que la mujer nicaragüense está siendo apoyada por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, presidido por el Comandante Daniel Ortega Saavedra.

“El Gobierno apoya a la  mujer nicaragüense con programas sociales, no solamente en las ciudad sino también en la parte del campo, yo he estado recorriendo el campo y veo que las mujeres son beneficiadas y también los hombres” explicó.

Entre los programa que más impacto han tenido en la mujer nicaragüense Su Eminencia señaló al Plan Techo, y la entrega de títulos de propiedad.

En particular dijo que el programa Hambre Cero, el cual es criticado por algunos, tiene un valor para las mujeres.

“La persona que es pobre, que tiene una vaquita, y que tiene un cerdo (...) tiene la leche, pues se defiende un poco, no es  para hacerse rico, pero sí para mantenerse” explicó el Cardenal y agregó que “es una cosa buena que hay que ayudar a la gente  en la medida de estas posibilidades”.

Su Eminencia valoró que los programas de gobierno y las estrategias económicas deben estar encaminados a fortalecer a la familia, no obstante indicó que el Gobierno debe continuar, en la medida de sus posibilidades, trabajando sobre todo para la gente que tiene menos recursos.

Al referirse a la aprobación de una reciente Ley que promueve la equidad y complementariedad entre hombres y mujeres para los comicios municipales, el Cardenal comentó que ya pasó el tiempo en el cual la mujer era relegada.

“Yo creo que esa época ya pasó y es bueno que las mujeres tengan todos estos derechos que actualmente le da la Ley” afirmó.

Finalmente Su Eminencia recordó que Cristo, el Hijo de Dios, nació de una mujer de la cual tomó su sangre, su carne y jugó un papel muy importante.

“Y lo sigue jugando porque María es Madre de Dios y también Madre Nuestra”, aseguró.