La noche del 12 de julio que Medardo Mairena, dirigente del movimiento anticanal, llegó al tranque que grupos delincuenciales tenían instalado en San Pedro de Lóvago, ofreció a los agentes policiales que ordenó secuestrar de la delegación de Morrito; cargos públicos a cambio que renunciaran y se sumaran al fallido golpe de estado que grupos de oposición perpetraron entre abril, mayo, junio y julio.

Esa situación ocurrió entre las 9 y 10 de la noche, cuando Mairena Sequeira se presentó al colegio que los grupos delincuentes habían tomado para utilizarlo como centro de torturas de ciudadanos que secuestraban en los tranques instalados entre Juigalpa, Zelaya Central y Río San Juan.

Ese 12 de julio ocurrió el ataque a la delegación policial y alcaldía de Morrito, donde murieron asesinados cuatro agentes policiales y un docente. Los atacantes dirigidos por Mairena Sequeira, también se llevaron secuestrados a 9 agentes policiales que fueron amarrados, golpeados y torturados en ese centro educativo.

Los agentes en sus testificales presentadas ante el juez que tramita la causa, coinciden en señalar que Medardo llegó hasta donde se encontraban y les expresó que su situación de secuestro obedecía a una estrategia dirigida a presionar al Gobierno del Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra, a renunciar.

La oficial Jacqueline Carolina Meneses Molina, expresó que Medardo llegó donde estaba, le alumbró la cara con celular y le dijo que renunciará de la policía y a cambio cuando estuviera “el nuevo gobierno” le iba a dar un cargo público. Lo expresado por Meneses es coincidente con otras testificales hechas por agentes policiales, que reconocieron a Mairena cuando les habló en nombre del Movimiento de Campesinos Anticanal.

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Oficiales fueron acribillados a balazos

“Se nos identificó como el líder de los tranques” añadió Meneses Molina, cuya declaración forma parte de las pruebas presentadas por el Ministerio Publico que continuó este miércoles evacuando cargos contra Medardo, Pedro Joaquín Mena, Luis Orlando Icabalceta y Silvio Saúl Bonilla.

Entre las testificales evacuadas se encuentran los dictámenes médicos legales practicados a los cuerpos de los oficiales asesinados, entre ellos, el del suboficial Faustino Téllez Vargas, que recibió 7 disparos en su humanidad.

También se presentaron los uniformes que vestían estos oficiales, los que estaban bañados de sangre. Declaró un agente de Juigalpa que hizo la ocupación del camión placa CT13189 que fue utilizado por los atacantes para trasladar a los oficiales secuestrados hasta la zona del empalme de San Pedro de Lovago.

Hay testigos que certifican que los policías fueron llevados hacia el colegio donde permanecieron por casi 8 horas secuestrados.

Y se presentó vestimenta del detenido Silvio Saúl Bonilla, entre ellas dos sudaderas que tenían manchas de sangre, igual se le incautó un celular, dinero en efectivo y otros objetos. Los oficiales de investigación también llevaron como prueba casquillos de escopetas, perdigones y balas que fueron recolectada desde las diferentes posiciones que ocuparon los delincuentes, para atacar la delegación policial que está rodeada de varias lomas montañosas.

El juicio continúa este jueves con la presentación de más pruebas de cargo contra los acusados, posteriormente la defensa técnica presentará sus pruebas de descargo, entre ellas la testifical de la dirigente del MRS Ana Margarita Vigil.

Ese 12 de julio fueron asesinados además de Faustino, el subcomisionado Luis Emilio Busto López, los suboficiales Marlon José López, Lenin Olivas Alanís y el docente Marvin Ugarte. También resultaron lesionadas otras personas que se encontraban en la alcaldía.

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