Proclama del 37 aniversario de la Coordinadora Evangélica presentada y aprobada en la Asamblea General de la misma, en la que participaron 85 delegados de la de las organizaciones miembros.

En la Proclama se reafirma el compromiso de continuar acompañando al pueblo y respaldando las gestiones del Gobierno de Nicaragua.

PROCLAMA 37 ANIVERSARIO DE LA COORDINADORA EVANGELICA

A 37 AÑOS SEGUIMOS ACOMPAÑANDO A NUESTRO PUEBLO, EN MARCHA Y EN PIE DE LUCHA, ESCALANDO PELDAÑOS DE LA MANO DE DIOS

Hermanos y hermanas:

Es nuestro deber y compromiso recordar y reconocer el legado de los que nos han precedido en la lucha por el Reino de Dios entre nosotros. Hombres y mujeres que inspirados en su fe y en su compromiso con los pobres decidieron echar su suerte con los más humildes de nuestro país. Permítanme recordar a esta hora al Dr. José María Ruiz y al pastor Oscar Godoy quienes fueron los primeros evangélicos en ocupar cargos públicos después del triunfo de la Revolución. Ellos fueron nuestros representantes en el Consejo de Estado en los años 80.

Deseo recordar y reconocer la labor de unidad y de reconciliación que impulso el Dr. Gustavo Paragón Domínguez, quien asumió dignamente la representación evangélica en las Comisión de Paz, junto al Cardenal Miguel Obando y Bravo.

También deseo recordar la memoria del teólogo y pastor bautista José Miguel Torres quien a pesar de no ser comprendido por sus propios hermanos bautistas, él supo con hidalguía asumir la defensa de la revolución desde una trinchera evangélica.

Un lugar especial tiene en mis recuerdos el apoyo internacional del Rvdo. Carlos Camps de Cuba, quien contribuyo al fortalecimiento de CEPRES desde la plataforma latinoamericana de ASEL Continental.

Hay muchos otros hermanos a quienes pudiéramos mencionar, pero por falta de tiempo no me es posible, pero quedaría un gran vacío si no traemos a nuestra memoria a una de las grandes mujeres de la fe, quien entrego toda sus fuerzas y creatividad a la causa de la vida, a la causa del reino. Me refiero a la heroína de la fe hermana Olimpia Colindres de Barahona, tía de nuestro Canciller Denis Moncada Colindres. Ella para CEPRES fue de gran valía e inspiración.

A 37 años seguimos acompañando a nuestro pueblo. Los integrantes de la Coordinadora Evangélica somos heredaremos del Movimiento de Pastores Revolucionarios (MPR) que se organizó al interior de las Asambleas de Dios en noviembre del 79, cuando un grupo se pastores preocupados por hacer visibles los signos del reino de Dios en medio de una sociedad que asumía nuevos retos en su historia quisimos dar nuestro aporte desde la fe y desde una práctica pastoral comprometida con pobres.

Fue así que organizamos dicho movimiento y establecimos el programa La Voz del Evangelio en la Revolución en Radio Ondas de Luz la única emisora de programación evangélica que existía en ese entonces. Nuestro compromiso revolucionario fue motivo para que la dirigencia de las A de Dios de aquel entonces nos expulsara de sus filas a Oscar Godoy, Carlos Escocia y este vuestro servidor. Con dicha expulsión no nos pudieron callar, no nos pudieron doblegar. La historia nos dio la razón porque ahora los principales dirigentes de esa denominación y de otras están inmersos en tareas políticas.

A 37 años seguimos acompañando a nuestro pueblo. Ayer lo hicimos en jornadas productivas, en gestiones en el exterior, en la formación teológica y HOY acompañando con la palabra y el testimonio, la oración, dando testimonio de nuestra fe, de que si es posible una Nicaragua en paz y en reconciliación.

A 37 años seguimos en marcha. El pueblo de Dios no es un pueblo estático, es un pueblo en marcha constante, caminamos y avanzamos por la ruta del reino, por el camino de la vida, por el camino angosto de pruebas y desafíos, por el camino de espinas y de piedras punzantes, así avanzamos, así estamos en marcha.

A 37 años estamos en pie de lucha: No nos rendimos, estamos firmes y adelante como huestes de la fe, sin temor de los agoreros. Nuestra fortaleza no se basa en premisas humanas y materiales, sino en Dios.

“estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados, perseguidos mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” heridos, pero aun caminando (2 Corintios 4:8-9) Llevando en nuestros cuerpos las marcas del Evangelio de Cristo Jesús (Gálatas 6:17).

A 37 años seguimos escalando peldaños de la mano de Dios. Que me falte todo menos tu presencia. Y si tu no vas conmigo yo no iré. Premisas básicas de ese caminar con Dios. Abundan los testimonios de como la mano de Dios ha estado con nosotros. Él nunca nos ha abandonado. Caminamos y avanzamos de su mano. Cuando hemos caído el extiende su mano y nos saca del hoyo cenagoso, han caído a nuestro lado mil y diez mil a nuestra diestra, pero ninguno de esos dardos ha sido de muerte. Hemos caminado en medio de sombras y muerte y en los momentos más difíciles hemos escuchado su voz que nos dice: No teman yo estoy con ustedes.

Se dice que, en los momentos de prueba, en los momentos más difíciles se prueba al amigo. Nuestra presencia y acompañamiento solidario con nuestro pueblo ha estado y estará por difíciles que sean los momentos. NO callaremos cuando hay que hablar, no nos esconderemos cuando sea necesario una presencia, no diremos no cuando sea necesario decir Sí. Porque si Dios se manifiesta a través de su pueblo no podemos fallarle a Dios cuando él nos necesita y cuando la demanda que salgamos del salero a cumplir nuestra misión.

Como pastores y ministros del Evangelio de Jesucristo a 37 años, estamos al lado de las cusas justas que impulsa el Presidente Daniel, porque sabemos y damos testimonio que Dios está tratando con él con propósitos específicos. Porque su gracia, amor y misericordia no tiene límites.

Somos conscientes que vivimos un momento crucial donde debemos de luchar con armas espirituales, como agentes del reino de Dios, tenemos el compromiso de ser guardianes de la fe bíblica y con la unción del Espíritu denunciar a los mercaderes del templo, no encubrirlos ni negociar con ellos (San Marcos 11: 15-17)

A 37 años. invitamos a nuestros hermanos y hermanas que comparten nuestra visión que se sumen a nuestro esfuerzo y a los que no comparten nuestra misión, le pedimos que no nos condenen, escúchennos, reflexionen y pidan a Dios discernimiento de espíritu.

Seguimos en marcha y en pie de lucha, escalando peldaños de la mano de Dios. Managua, 06 de noviembre del 2018.