Molesta, indignada y dolida se presentó Claudia Ruiz en la Catedral de Managua a retirar la cruz con el nombre de su hermano José Antonio Solís Cruz que en ese lugar habían puesto los golpistas, los mismos que lo mataron y ahora manipulan su muerte.

José Antonio Solís Cruz, de 22 años, fue asesinado a balazos en Las Esquinas, San Marcos, Carazo, uno de los peores escenarios de los días de terror que vivió Nicaragua.