La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, destacó que este 24 de octubre es día de San Rafael, el arcángel, el que puede sanar y al que los nicaragüenses le pedimos y lo estamos invocando en los lugares donde se celebra como santo patrono, como en San Rafael del Norte, en San Rafael del Sur y Puerto Sandino.

“Le estamos pidiendo que como Ángel protector de la salud también proteja la salud de nuestros corazones, de nuestras almas para recuperar el sentir del bien común, el sentido de la fraternidad y el encuentro para avanzar en paz y prosperidad", dijo.

En ese sentido, la compañera dio lectura al Salmo 37 de la Santa Biblia: El Camino de los Malos

No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.

“¿Qué le pedimos a Dios nosotros los nicaragüenses? Paz. ¿Qué le pedimos a Dios los nicaragüenses? Tranquilidad, seguridad, trabajo. ¿Qué le pedimos a Dios nosotros los nicaragüenses? Seguir recorriendo las sendas que la vida ha dispuesto para nuestro pueblo, para las familias. Sendas de esperanza, sendas de bien común, sendas de avance, de progreso, caminos de prosperidad, eso le pedimos”, comentó.

Por supuesto que Dios escucha. Por supuesto que el bien común prevalece en nuestro país. Por supuesto que nos vamos encontrando y reuniéndonos. Por supuesto que estamos todos, desde las familias, las comunidades, trabajando por el reencuentro, trabajando por la reconciliación y la paz todos los días”, constató.

La Compañera Rosario informó que se está ya en una consulta amplia de dos propuestas, complementarias ambas, de políticas de estado para la reconciliación y la paz.

La vicepresidenta explicó que se trata de propuestas actualizadas e integrales y que el Gobierno está Trabajando duro en esa consulta nacional que tiene que arrojar también aportes que nos vayan haciendo avanzar”.

Aquí gracias a Dios hemos logrado consolidar seguridad y paz. Ahí quedan unos cuantos corazones enfermos, pero bueno, como dice el Salmo: No nos impacientemos a causa de los malignos, y no tengamos envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados y como la hierba verde se secarán. Confiemos en Dios y hagamos el bien y habitaremos en la tierra y nos apacentaremos de la verdad. Deleitémonos asimismo en Dios y él nos concederá las peticiones de nuestros corazones; encomendemos a Dios, a Jehová nuestros caminos y confiemos en él y el hará y exhibirá nuestra justicia como la luz y nuestro derecho como a mediodía. En Su luz veremos la luz. Llenos de esperanza. Llenos de confianza, llenos de energía para trabajar, para emprender, para emprender y prosperar, así estamos bendecidos, prosperados y en victoria”, citó.

“Que Dios nuestro señor siga iluminando nuestro quehacer y nuestro camino, que nos siga llenando de amor, de fe y esperanza. Que nos siga guiando, que nos siga acompañando, que nos siga protegiendo y bendiciendo, eso es lo que queremos", afirmó.

“Y hermanos y hermanas, aquí estamos, el Gobierno trabaja para eso, para que nuestros recorridos de paz y trabajo sean cada vez más fructíferos, para que vayamos paso a paso prosperando, es lo que queremos y todos esos profetas del infortunio de las calamidades entran dentro del rango que la Biblia dice: No nos impacientemos a causa de los malignos. Entran en el rango que la Biblia estipula. Son malignos”, aseguró.

Imagínense cuánto odio, cuanta negatividad debe haber en esos corazones, cuánta envidia, cuanta insensibilidad para estar pretendiendo sembrar iniquidad o sembrando iniquidad, porque es maldad, es perversidad, es iniquidad. Romper el alma de la gente, buscar como corromper el alma de la gente. Pero bueno, venimos de años y años y años de luchas y victorias. Y este año en particular ha sido de muchas luchas que han demostrado una verdad fundamental”, reflexionó.


“El pueblo nicaragüense tiene un espíritu invencible, indestructible. Lo que ha quedado en evidencia que quisieron destruirnos, pero no pudieron, ni podrán”, aseguró.

La destrucción material, la destrucción económica, todo eso lo sabemos, lo vivimos, lo sufrimos, pero vamos adelante, nos sobreponemos, pero el alma de los nicaragüenses sigue invicta, intacta y más fuerte que nunca, y eso explica por qué este pueblo ni se vende ni se rinde, porque somos un pueblo lleno de fe, lleno de esperanza, pueblo cristiano, un pueblo que tiene Dios, somos indestructibles como pueblo, como familia, afirmó.

“Somos indestructibles, pueden haber destruido lo material de nuestro pueblo invicto en estos meses que pretendieron desinstalar la esperanza y la derrota y lo único que lograron es que creciéramos en victorias formidables del espíritu, del alma nicaragüense que sabe de luchas y honor”, finalizó.