La Ministra de Salud de Nicaragua, Sonia Castro, concedió una entrevista al blog Tortilla con Sal, donde contó cómo la institución a nivel nacional vivió el fallido intento de golpe que se quiso ejecutar contra el gobierno del Presidente Daniel Ortega y todas las instituciones del Estado que velan por la paz, seguridad y prosperidad de las familias nicaragüenses.

Castro cuenta cómo personas sin escrúpulos manipularon con mentiras a la población asegurando que hospitales y centros de salud no estaban atendiendo las demandas de salud.

“Es importante señalar que, en todas las unidades de salud, desde que se comenzaron a dar las primeras situaciones de violencia en nuestro país, se mandató establecer un mecanismo que llamamos triage, reforzar las áreas de emergencia, lo que es el tema de laboratorio, métodos de diagnóstico, hospitalización, quirófano, cuidados intensivos, de tal manera que nuestras unidades de salud estuvieran en la capacidad de responder”, afirmó Castro.

Aseguró que “de estas atenciones que se dieron en todo el país tenemos una cronología y documentos médicos legales porque están en expedientes clínicos las atenciones a las personas, el día, la hora, el hospital, el diagnóstico que se le dio al paciente y el procedimiento que se le realizó”.

Detalló que la CIDH entrevistó a trabajadores de los hospitales y les preguntaron si habían recibido la orden de no atender y no hay ninguna evidencia de que algún trabajador de los hospitales, del sector público, haya dicho que recibió alguna orientación de no brindar atención a determinada persona.

Amenazados de muerte

El asedio a las instalaciones y los trabajadores de la salud fue tan grande que sintieron en peligro sus vidas; sin embargo, eso no evitó que todos los días durante esos meses y a pesar de las dificultades de transporte, llegaran hasta sus centros de trabajo, llámense hospitales, clínicas, centros de salud y oficinas centrales.

“Quiero reconocer que, durante estos meses de terror sembrado en Nicaragua, el 95% de los trabajadores asistieron a sus unidades de salud. Los trabajadores asistieron a cumplir con su jornada laboral y nunca se cerró, ni hospitales, ni centros de salud y se garantizó el financiamiento adecuado para darle la protección a la vida de nuestra población”, aseguró.

Tuvimos que pagarle a los tranquistas, a los que estaban dirigiendo los tranques, para que nos dejaran pasar los furgones en Chontales, Matagalpa, Estelí y Las Maderas. Tuvimos que pagar peaje del medicamento para poderlo trasladar. Incluso, nos tuvieron retenido un cargamento de abate en la zona de Chontales y allí tuvimos que negociar, abrir mentes, hacer conciencia y pagar. Pero teníamos que asegurar el abastecimiento de los hospitales y nuestros centros de salud para seguir cuidando la salud de nuestro pueblo”, contó.

La titular del Minsa, recordó que este es un sistema público basado en los principios cristianos, en los principios de solidaridad y de socialismo, por supuesto, para servir a la comunidad.

“Nosotros recibimos traslados de pacientes heridos o lesionados que fueron atendidos en un primer momento en hospitales privados como el Hospital Vivian Pellas o el Hospital Bautista, porque allí es donde los trasladaban, pero que una vez les dieron la atención inmediata los trasladaban a los hospitales públicos de nuestro país. Y nosotros recibimos a todos los traslados, incluso algunos los mandamos a traer en las ambulancias porque ellos nos pedían que fuéramos a traer esos heridos que ellos tenían en sus hospitales. Nos complementamos. Nos apoyamos”.

Plan de salud mental a víctimas de terrorismo

Finalmente, ahondó sobre el plan de salud mental en el que se da seguimiento a las personas que sufrieron los atropellos físicos, emocionales y el dolor de perder un ser querido a manos de grupos llenos de odio y que se ensañaron contra el pueblo.

“Realmente toda Nicaragua se vio sorprendida por un plan diabólico preparado para bloquear un rumbo de prosperidad que íbamos caminando en este país en medio de nuestra pobreza y limitaciones. Y salud como una de las fortalezas, porque tiene un modelo que se complementa con la comunidad y que se complementa con las familias y en el que hemos alcanzado indicadores de salud que indican la pauta del camino que hemos de llevar para llevar mejores condiciones de salud a nuestro pueblo”, aseguró.

“Este plan de salud mental se hizo también para lesionados graves y familiares de fallecidos, y actualmente estamos visitando casa a casa a estas familias, también se hizo asambleas, encuentros, reuniones con todos los trabajadores de la salud para abordar el tema: cómo nos sentimos, cómo debemos de responder ante esta situación y como prepararnos espiritual y mentalmente para seguir avanzando en los desafíos”, finalizó.