El Instituto Nacional Tecnológico Agropecuario (INTA) sigue tecnificando a los productores y ganaderos del país para que estos puedan realizar un ordeño limpio, que les permita tener leche de calidad altamente nutritiva.

En Tipitapa, específicamente en la comunidad rural Chilamatillo, vive el Señor Luis Fley, quien tiene una finca considerada modelo por el INTA. Hasta allí llegan estudiantes a conocer su experiencia y trabajo.

Necesitamos sacar una leche de calidad que no esté contaminada y para eso es necesario realizar buenas prácticas que comienzan desde el ordeño, lavando la ubre a la vaca, secándola y posterior el ordeñador debe tener desinfectadas sus manos para que esta leche sea de calidad”, expresó Luis.

Al final del día, un producto de calidad llega a la mesa del consumidor garantizando la salud al no tener ningún microbio.

Cuando la leche es puesta en los baldes, inmediatamente hay que colarla y llevarla a los acopios, cuidando que esta no reciba los rayos del sol.

Nosotros comenzamos a las cuatro de la mañana y le digo que esto lo hacemos como un deber, porque no hay diferencia en la ganancia, porque al sacar una leche A, a la hora de pagártela te dan lo mismo que aquel que saca una leche B o C”, reflexionó.

Comentó que están en el proceso de tener solo ganado de leche para concentrarse en esto y seguir teniendo calidad.

En esta finca se realizan charlas a otros propietarios de ganado lechero que viven en las cercanías y que están conociendo estas prácticas que, aunque parecen sencillas y normales, muchos de ellos las desconocen.

Horacio Gómez Guevara, de la comunidad Luis de Cristo, en Tipitapa, dijo que “esto nos ayuda a poder competir con las grandes empresas comercializadoras de ganado y de leche y así podemos vender una leche de calidad, porque esto es nuevo para nosotros, son cosas nuevas que incluyen la buena salud de nuestra familia y del consumidor”.

Santos María Oporta Centeno, aseguró que hasta hace poco ella misma lavaba la ubre y la secaba, en cambio gracias a estos nuevos conocimientos aprendió que no es recomendable que una sola persona limpie y ordeñe, lo correcto es que haya una destinada a la asepsia y otra al ordeño exclusivo.

Yo lavaba la vaca solo con agua y secaba, pero nos decía el técnico que hay que echar cinco cc de cloro por litro de agua para lavarla y le doy gracias a Dios por aprender eso porque son cosas que uno ignoraba”.

Ella ha sido una de los miles de mujeres beneficiadas por el gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera vicepresidenta Rosario Murillo, a través de la entrega de una vaca reproductora. Hoy con su esfuerzo y dedicación tiene cinco vacas, dos de ellas a punto de parir, que le dan leche que vende para salir adelante.