La Marimba de Carlos Palacios sonará en el cielo tras la sensible partida de este ser iluminado en el arte tradicionalista. Para despedirlo, los bailes, los trajes y sobre todo la música, se lucieron en el cementerio de la Comunidad Indígena de Monimbó, para hacer de su despedida un momento triste, pero con los aires de tradición que marcaron su vida.

De esta manera, el pueblo y el gremio tradicionalista lo recordó para darle un hasta siempre al también artesano del piano indígena.

La tradicionalista Martha Toribio señaló que esta fue una despedida como él la merecía y se la merecerá siempre cuando se recuerde su nombre y su historia.

Difícilmente lo vamos a reponer aquí en Masaya, los dotes de él, que tuvo y que emigró del Valle de la Laguna para hacer gloria en Masaya, en todas sus composiciones que vamos a recordar todos los Masaya, al oír sonar María Estela, la Jicarita y otros más que él compuso por le talento artístico que nace en los artistas de Masaya, que es algo que lo lleva uno por siempre”, aseguró.

Los jóvenes, que a pesar de no ser sus familiares y dedicarse a otras expresiones culturales del departamento, afirmaron que seguirán los pasos de esta leyenda local, orgullo de toda la nación.

Nosotros como las nuevas generaciones tenemos que conocer un poco más de nuestra historia, que tenemos en nuestro Masaya, de nuestra gente, de nuestras manos laboriosas y de otros muchos compositores que tenemos aquí en Masaya, que es algo que nos resalta a nosotros como Monimbó y masayenses que somos”, dijo a su vez la joven María del Carmen López.

Silvio Gutiérrez González, un importante intérprete de marimba local, recordó que para él es un orgullo haber tenido la satisfacción de seguir sus pasos en vida.

Cuando yo tenía la edad de 9 ó 10 años, andaba detrás de él, viéndolo a él tocar, cómo ejecutiva la marimba, no me interesaba la danza, los grupos, los trajes, sino que me interesaba la marimba de cómo él la ejecutaba y yo me enamoré tanto viéndolo a él que aprendía. Interpretarla solo”, afirmó aún inspirado por Carlos.

El maestro de maestros, fue autor de piezas que hoy viven en el imaginario tradicional y es parte de la cultura nacional, como Casita Sola, La Danza Negra, Los Dos Bolillos y muchas otras que sonaron por las calles de la cuna del folclore durante estos días con más intensidad.