El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva respaldó el triunfo del presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, y reclamó a Estados Unidos su interferencia en pedir que se vuelvan a contar los votos de la elección del 14 de abril, tal como lo impulsa el antichavista Henrique Capriles Radonski.

"Cuando uno está en el cargo hay cosas que no se pueden decir, por diplomacia, pero ahora lo puedo decir: de tanto en tanto los estadounidenses se dedican a poner en duda una elección ajena. Deberían preocuparse por ellos mismos y dejar que nosotros elijamos nuestro destino", afirmó Lula da Silva.

La Casa Blanca había dicho que un recuento de los votos en Venezuela sería “importante, prudente y necesario para asegurar la confianza de los resultados”.

La afirmación la realizó el exmandatario brasileño en Belo Horizonte (centro) al lado de la actual mandataria, Dilma Rousseff, en una reunión de festejo de los diez años del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder.

En el evento, Lula pidió a la multitud de militantes del PT un aplauso para la elección de Maduro en Venezuela, en tanto Rousseff llamó por teléfono al presidente electo, lo felicitó y dijo públicamente que estaba “lista para trabajar juntos”.

Los últimos datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Venezuela señalan que el presidente Maduro obtuvo siete millones 575 mil 506 votos (50,78 por ciento), mientras que el antichavista Capriles Radonski siete millones 302 mil 641 (48,95 por ciento).

Capriles Radonski dijo que no reconocerá los resultados electorales hasta que se haga el recuento y pidió a sus seguidores manifestarse "pacíficamente" para lograrlo.