El centro de salud "Edgard Lang" llevó a cabo una feria de salud en el barrio San Judas, donde fueron atendidos pobladores y niños de esa localidad y sus alrededores.

El doctor Ernesto Quiroz dijo que en la jornada se atendieron a muchos niños que llegaron con problemas respiratorios.

También se atendieron a pacientes con diabetes y problemas de presión arterial, así como mujeres a quienes se les extendieron citas para hacerles el Papanicolaou.

El galeno dijo que las atenciones médicas que se le brindó a la población se enmarcan en la restitución de derechos que mantiene vigente el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

Llamó la atención que durante la Feria de Salud los galenos detectaron que muchos ancianos se están descompensando con los cambios de clima, presión arterial y diabetes, “pero a todos los atendemos”, aseguró.

El doctor Quiroz, quien es diabetólogo, dijo que él ha participado en muchas ferias de salud, pero en el barrio San Judas encontraron una gran receptividad de las familias y agregó que “desearíamos tener mayor cobertura para darle a una mejor atención a la población”.

En la jornada también se vacunaron a muchos niños que no habían recibido sus respectivas dosis para evitarles enfermedades en el futuro.

Maykeline Alvarado dijo que las ferias de salud son excelentes “porque nos dan muchos beneficios especialmente para los niños y yo por eso traje a mi niña que andaba con gripe y calentura y esto nos ayuda mucho a las familias”.

Mayra Padilla, pobladora de ese populoso barrio, dijo que estas ferias son excelentes porque uno tiene más cerca a los médicos para que “nos atiendan y nos entreguen las respectivas medicinas y por eso nosotros tenemos que cooperar con el Buen Gobierno”.

La señora llegó a la atención médica con varios de sus vecinos. A ella le practicaron el examen del Papanicolaou.

Protagonistas apoyaron Feria de Salud

En las afueras de la vivienda donde se atendió a la población varias protagonistas que son beneficiadas con el programa Usura Cero ofertaron diversos productos y artículos indispensables en los hogares.

La protagonista Anaí Lopez dijo que el gobierno a través del programa Usura Cero “nos ha ayudado a levantar nuestros pequeños negocios y por eso tenemos compañeras que manualmente elaboran rosquillas, piñatas y otro tipo de productos”.

Ella ofertó ropa, juguetes y bolsos artesanales, mientras que otras de sus compañeras ofertaron otros productos entre ellos un vino de fabricación nacional, así como perfumes que son traídos del exterior y los precios oscilan de 200 hasta 800 córdobas.