Son las 5 de la mañana Doña Isabel, una señora de 60 años de edad, con los ojos aun cansados y entre cerrados, se despierta para dar paso a su rutina, pero a la misma ves su vida, dedicarse a lo que siempre ella quiso ser dueña de su propio negocio para poder sustentar a su familia.

Cuando habla revive sus muchos recuerdos, cuando iniciaba en el mundo de las ventas como vendedora ambulante el cual sabemos que es un trabajo muy duro y cansado, pero que con esfuerzo y sacrificio cualquiera tiene el derecho de soñar en grande.

“yo andaba con las panas vendiendo ambulante después con otras compañeras, luego me quede yo sola emprendiendo agarrada de una pared con una mesita y con un paragua por si venia la lluvia, por si el sol era muy fuerte ahí esta diariamente” nos contaba Doña Isabel aun con una gran sonrisa por ese aprendizaje de vida.

Son momentos difíciles los que ha vencido, día a día hasta establecer su negocio donde ofrece una gran variedad de productos lácteos “Con la ayuda de Dios fui creciendo, alegre y servicial a como se debe atender a todo mundo”, expresa Doña Isabel, que ese es su secreto sonreír a todos sus clientes.

Mujer popular en el mercado amable y servicial con modelo a seguir dicen sus amigos, muchas mujeres deberían de tener relación con ella para su ejemplo, Doña Isa es el vivo ejemplo que con esfuerzo y dedicación se tiene derecho a soñar, a realizar sus metas, a salir adelante.

El negocio de doña Isabel está Ubicada en el mercado municipal, vende los mejores quesos de la zona norte, muy buena calidad y sobre todo una bonita sonrisa de madre y guerrera esteliana que sabe el significado de la palabra emprender y prosperar para mejorar.