No recuerdo conocer personalmente a Alfonso Malespín aunque sí sé que trabajó en Barricada, en la Escuela de Comunicación de la UCA y que algunas personas le llaman "profesor" en las redes sociales. También sé que luego de trabajar en Barricada cambió radicalmente de posición política y se tornó en furibundo antisandinista. Es mi percepción. Sus razones tendrá. Nunca se las he cuestionado por que no es mi amigo, porque no me importa y porque no tengo por qué hacerlo. Cada quien es libre de servir a los intereses que mejor le parezcan ya sea por conveniencia o por convicción.

Pues bien al ilustre "profesor" de comunicación parece que le ha molestado mi artículo "Ningún diálogo con la mediación de los curas golpistas" y en lugar de argumentarme sus desacuerdos, de demostrarme que es mentira lo que yo he escrito, se ha lanzado no contra el mensaje sino contra mí, cuestionándome por el hecho de que fui la primera mujer corrida (no fui yo la primera; al menos debió investigar primero para no quedar como mentiroso o desinformado) del Gabinete de Gobierno en 2007.

El "profesor" de los que escriben en las redes sociales, piensa que porque me corrieron yo no debo ser sandinista ni tengo derecho a escribir lo que yo quiera ni dónde mejor se me ocurra. El señor Malespín cree que mis convicciones y mi fidelidad a un proyecto, en el que creo aunque tenga sus claros y sus oscuros, son mucho menos importantes que un cargo público y que al perder el cargo público (casi le recito el epigrama de Cardenal "Al perderte yo a ti") mi historia, mi trayectoria, mi origen de clase y mi inmenso y gigantesco orgullo de haber sido reclutada para la causa por una mujer que, además de ser una sindicalista antisomocista firme y valiente, es mi madre, Malespín piensa que sólo por haber sido corrida debería haber echado todo eso, que es mi esencia, a la basura para correr a los brazos de la derecha a convertirme en otra pluma como la de él. ¡Jamás!

Lo de pluma lo digo no porque yo me considere pluma, sino porque él dice que yo soy de la gente rara que la echan a patadas y ahora soy "una pluma del panfleto El 19 Digital". Lo de panfleto merece una discusión aparte ¿Qué tal si digo que yo también creo que Malespín (me gusta su apellido; le honra) es pluma de un panfleto?

Pues bien ahora vamos con la segunda mentira del "profesor" (¡mío no!). Yo no escribo en El 19 Digital (aunque es mi derecho hacerlo si quisiera o me invitaran a hacerlo), sino en mi muro de Facebook. De allí lo toma la Revista "La Gente", de Radio La Primerísima" y, como al parecer, es uno de los medios más creíbles y de más amplia difusión, otros medios como El 19 Digital lo comparten y lo reproducen.

La tercera mentira, que a su vez es una calumnia del "profesor" de comunicación, surge cuando con el mayor cinismo y desfachatez dice textualmente: "Solo así yo puedo entender por qué un montón de señores que fueron apartados por su propio partido años atrás, y que jamás hizo nada por ellos, ahora anden del timbo al tambo tiroteando, persiguiendo, capturando, desapareciendo, torturando gente que llaman "golpistas".

Sylvia Tórrez te ha echado segunda –en el apartado de los comentarios– pero a ella la quiero y la recuerdo como la luchadora sindical que fue. Prefiero callar.

Así que, Alfonso Malespín: ¿estás en capacidad y en condiciones de demostrarme que yo he disparado, perseguido, capturado, desaparecido y torturado a alguien? ¿Te sentís en posesión de la verdad con todas las pruebas pertinentes para respaldar tu calumnia? ¿O es que me estás ubicando para que las huestes de la derecha me cobren –como saben hacerlo– por escribir lo que yo pienso?

¿Esta es tu forma de respetar y enaltecer la libertad de expresión o crees que es privativa de los afiliados a la SIP y a PEN (agrupación de escritores)?

¿De esta forma respetas las opiniones ajenas mostrando tu intolerancia a partir de mentiras y calumnias? ¿esa es la cátedra de periodismo que les mostrar a los alumnos?

¿Por qué te extrañás de mi posición y asumís que no la debo tener cuando ni siquiera me conocés, nunca te he contado lo que pienso y ni siquiera sabés que jamás he dejado de votar en la casilla 2 aun cuando me hayan corrido?

Qué triste saber que alguien que como periodista es referente para un grupo que genera opinión, no investiga, miente, calumnia y no cuida su lenguaje ni se esmera en mostrar una buena y coherente redacción de sus ideas.

Finalmente Malespín, ¡No a la mediación de los curas golpistas!

Nota: yo no me metí al Frente para vivir de la revolución. Que "el partido no haya hecho nada" por mí y a pesar de ello sigo respaldándolo, no me demerita, me llena de orgullo.