Mientras el Senado de Estados Unidos se prepara el lunes para debatir una ley de control de armas por primera vez en dos décadas, los republicanos en el Congreso buscan formas de demorar o debilitar una legislación de armas que ven como una limitación a los derechos de los estadounidenses a portarlas, dicen fuentes legislativas.

Algunos legisladores y estrategas republicanos instan al presidente del Congreso John Boehner a que detenga toda la legislación de control de armas que sea aprobada por el Senado, haciendo que no sea tratada por la cámara que preside.

Sin embargo, el líder republicano está planeando un proceso de meses de revisión de la propuesta de ley, que involucraría eliminar medidas relacionadas a las armas en el plan, al tiempo que impulsa propuestas para identificar y tratar a las personas con problemas mentales como principal esperanza para llegar a un compromiso en la reducción de la violencia armada.

El enfoque de los republicanos del Congreso en los criminales con problemas mentales aumentó en los últimos días, al tiempo que un plan bipartidista para ampliar la verificación de antecedentes de potenciales compradores de armas ganaba fuerza en el Senado controlado por los demócratas -gracias en parte a llamados emotivos para que se tomen medidas en Washington por parte de familiares de víctimas del ataque armado a la escuela de Newtown, Connecticut.

El martes, el senado votaría sobre el plan, que incrementaría la verificación de antecedentes para incluir a los que intentan comprar armas por Internet y en convenciones y eventos de armas.

Otras enmiendas del Senado prohibirían los cargadores de municiones de alta capacidad y las armas de "asalto" de tipo militar -propuestas que suelen considerarse poco promisorias.

La propuesta de verificación de antecedentes -probablemente la mejor probabilidad para que el presidente demócrata Barack Obama logre la aprobación de una ley de control de armas significativa en el Congreso- terminaría en el proyecto final del Senado, junto a planes para incrementar el financiamiento de la seguridad en las escuelas y fortalecer las restricciones al tráfico de armas.

Boehner prometió que el Congreso tratará toda propuesta de ley de armas que salga del Senado. El líder republicano indicó que la revisión del Congreso permitiría un debate prolongado sin muchos de los plazos y las restricciones que suelen guiar al trabajo de la cámara.

Muchos republicanos del congreso vieron sus comentarios como una señal de que los conservadores que son fuertes defensores del derecho a las armas tendrán varias semanas o meses para elaborar enmiendas que podrían hacer que el proyecto de ley sea inaceptable incluso para los demócratas que lo apoyan ahora.

Para los republicanos del Congreso, la legislación de control de armas es políticamente adversa.

Como muchos republicanos en el Senado y algunos demócratas de estados conservadores afines al uso de armas, muchos republicanos en el Congreso se oponen al plan del Senado de expandir la verificación de antecedentes y están bajo presiones intensas de sus votantes y los organismos de la industria de armas para que se opongan a tales medidas.

Este nivel de oposición en una de las cámaras de la legislatura suele ser suficiente para eliminar una propuesta sin esfuerzo. Sin embargo, algunos republicanos del congreso dicen que son reticentes a rechazar el tratamiento de propuestas de ley de armas aprobadas por el Senado.

En momentos en que sondeos a la opinión pública sugieren que por lo menos un 80 por ciento de los estadounidenses prefieren ampliar las verificaciones de antecedentes -y mientras familiares de las víctimas de Newtown ayudan a Obama a mantener la presión en los legisladores- estos republicanos están preocupados de que su partido parezca obstruccionista si no permite al menos un debate sobre el proyecto del senado.