La saña, el sadismo, la crueldad, la tortura inflingida contra Bismarck ese buen hombre, cuyo nietecito hoy llora y recordará por siempre como una gran persona llena de nobleza y de bondad, solo me  recuerda el horror de lo vivido por nuestro héroe sandinista David Tejada Peralta a manos de la guardia genocida al que torturaron hasta la muerte y le quebraron todos sus huesos. Hoy se repite aquel ambiente de duelo y de dolor que vivimos cuando Nicaragua supo cómo la guardia descargó toda su ponzoña sobre el indefenso David Tejada.

Creíamos que ya habíamos visto lo peor de estos criminales que graban sus fechoría y se ufanan de sus niveles de criminalidad y sadismo: muchachos a los que desnudaron y escarnecieron en los tranques; niñas violadas,  sandinistas quemados vivos. Pero no. Nos faltaba esta película de terror cuyos actores son presentados y defendidos como estudiantes y sus acciones proyectadas como protestas pacíficas cuando en realidad son engendros de la estirpe sangrienta.

David Tejada Peralta.