Las familias que ganan su pan diario por cuenta propia, se sumaron a la celebración haciendo su parte, ofreciendo productos que fueron adquiridos por quienes participaron en la inmensa concentración que saludó el “¡Septiembre Victorioso! ¡Caminamos Por la paz y la Vida!”

Camisetas, frutas, alimentos, bebidas y diversos servicios apoyaron y garantizaron la logística de los cientos de miles que se desplazaron desde la rotonda Jean Paul Genie, hasta la Avenida de Bolívar a Chávez.

Ramiro Ibarra llevó camisetas, pero también gorras camufladas y una gran cantidad de cintas y pañoletas rojinegras.

Yo estando el alboroto, siempre mantuve la venta de cintas porque soy sandinista y buscaba a la gente sandinista, ahora traigo bastante porque estos días se me ha acabado y me ha tocado pedir más, ojalá ahora no me quede sin nada temprano”, aseguró el hombre vestido de camiseta negra y pantalón camuflado.

Mientras tanto, Dora Martínez, friendo papas y salchichas aseguró que a tempranas horas dio gracias a Dios que ya había logrado sacar la ganancia.

Gracias a Dios ahí hemos sacado algo, esperamos vender más porque vos sabés que así se gana la vida uno y aprovechamos que hay mucha gente, tuve que traer una sobrina para que me ayude porque yo sé que hay buena venta los sábados y me ves así, y yo estoy contenta de que tenemos un presidente que siempre sale por nosotros los pobres, para defendernos”, aseguró.

Martín Escorcia y toda su familia decidieron esta vez no solo participar de la demanda de justicia. Pelaron mangos, embolsaron jocotes con sal, compraron agua y otras bebidas para proveer a los que, agitados y con sed, caminaron desde la carretera a Masaya.

Vos sabés uno viene siempre, pero como uno trabaja por cuenta propia siempre anda con el ingenio de defenderse, por eso ahora vinimos preparados y participamos también viendo como de alguna manera salir adelante”, comentó empujando un carretón con bolsas de agua.