El Compañero John Perry, junto con Nan McCurdy y el Cro. Stephen, enviaron a The New Yorker una carta respondiendo al artículo firmado por Jon Lee Anderson “Fake News and Unrest in Nicaragua”, el cual previo acuerdo fue firmado por la Cra. Nan, con residencia en México.

El artículo de Jon Lee Anderson  "Fake News y Disturbios en Nicaragua” fue en sí mismo un lamentable ejemplo de noticias falsas o, en el mejor de los casos, una cobertura parcial y sesgada de una crisis que describe a "partidarios de Ortega con armas militares" contra "rebeldes armados con morteros caseros y tirachinas”. Tomemos como ejemplo la ciudad de Masaya, que visitó Anderson. Estos son algunos de los hechos que no mencionó.

Mientras (como él dice) los manifestantes comenzaron con solo armas caseras, muy rápidamente ellos o las personas reclutadas para mantener las barricadas y destruir la ciudad fueron armadas con AK47, rifles, minas terrestres, bombas de contacto, cócteles Molotov y más, que a menudo en exhibición abierta en las calles ocupadas. Cada noche, grupos completamente armados se reunían y atacaban la estación de policía usando armas de fuego tanto caseras como regulares, lo que impedía que la policía saliera de su estación durante 45 días.  

Anderson no menciona ninguno de los actos horrendos llevados a cabo por los manifestantes cuando declararon a Masaya un "territorio libre "y estuvo en manos de los rebeldes durante varias semanas. Por ejemplo, edificios públicos fueron quemados: el ayuntamiento, el centro de madres embarazadas, la fiscalía, el depósito municipal (y sus vehículos), el mercado turístico y la escuela secundaria principal fueron destruidos. Muchas casas fueron incendiadas, incluidas las de los funcionarios sandinistas y, en un caso, un médico. Robaron en varios negocios y se robaron televisores, motocicletas, comida, etc. Los cientos de barricadas significaban que las empresas y las escuelas estaban cerraban y, las personas no podían trabajar o incluso comprar normalmente alimentos o ir al hospital.  

Anderson no menciona el asesinato policías en Masaya, ni en ningún otro lugar (22 murieron en total y cientos resultaron heridos). Los ataques rebeldes, solo en Masaya cobraron la vida de los oficiales José Abraham Martínez (fusilado el 3 de junio), Gabriel de Jesús Ruiz Vado (horriblemente torturado y luego asesinado y su cuerpo quemado el 15 de julio) y Kelvin Javier Rivera Laínez (fusilado cuando en Monimbó cuando este barrio fue finalmente fue liberado el 17 de julio).  

El resto del artículo también está lleno de omisiones y distorsiones, pero tal vez su fracaso para describir los eventos en Masaya les da a sus lectores una idea de lo desequilibrado de los relatos de Anderson en su reportaje. Con una excepción (cuando entrevistó a una persona local en Monimbó, llamada Jairo), su artículo se basa casi por completo en las voces de la oposición. Sin embargo, si hubiera estado en Masaya en las últimas semanas, habría visto cómo la mayoría de la población ha regresado a su vida cotidiana y está muy aliviado de que la ciudad esté nuevamente bajo el control del gobierno.  

Nan McCurdy
Ministerios Globales, Iglesia Metodista Unida +52 222 861 7240, Calle Perote 1, La Paz Puebla, México
Vivió 31 años en Nicaragua; regresa cuatro veces por año; tres de sus hijos viven allí, siete de su familia política, sesenta y siete  sobrinas y sobrinos, también viven en el país, algunos en Masaya.