Los históricos guerrilleros que conformaron el Comando Rigoberto López Pérez, encargado de ejecutar el asalto al Palacio Nacional, compartieron un fraterno encuentro y un almuerzo con jóvenes sandinistas.

Milton Ruiz, Coordinador de Juventud Sandinista, explicó que además hicieron un reconocimiento y celebraron esa experiencia de hace 40 años que hoy llama a fortalecer el trabajo por la conquista de La Paz.

“Hoy celebramos junto a ellos ese final de la dictadura somocista y el inicio del orgullo nicaragüense, el orgullo patrio. Estamos aquí para fortalecer nuestro sentimiento, para seguir trabajando con ellos en las nuevas rutas, en las nuevas esperanzas”, aseguró.

Emilio Mena, quien durante el operativo asumió el número 22 aseguró que la acción logró rescatar la dignidad que Somoza tenía pisoteada.

“Ha valido la pena, porque ustedes ven todo el desarrollo que se ha tenido con el Gobierno del Comandante Daniel Ortega, todos los diferentes proyectos que se han llevado a cabo, que han querido ser coartados prácticamente con estas acciones que quisieron truncar todo este bienestar del país”, comentó.

A su vez el Comandante Edén Pastora, cabeza del operativo, comentó que los jóvenes hoy han tenido que vivir un proceso de golpe y les ha dado una nueva experiencia valiosa.

“Conocer lo que era el imperio, conocer las intenciones de la contra revolucionaria. Es una experiencia para los hombres de menos de 40 años que fue enriquecedor para ellos, porque este intento de golpe logró unir al sandinismo, volverlo a un solo puño como en tiempos de guerra”, afirmó.

Pastora, expuso que tuvo la oportunidad de compartir los contrastes entre la historia que le tocó vivir con el contexto actual, valorando que el sandinismo se está compartiendo a través de los genes.