Camilo Ernesto Mejía es un nicaragüense residente en Estados Unidos, veterano de guerra de Irak. Estuvo seis meses en la invasión de Estados Unidos a Irak y luego se rehusó a volver por objetar criterios de conciencia.

Desde ese país del norte Camilo habló con Alberto Mora, en la Revista en Vivo, sobre lo que está ocurriendo en Nicaragua y dijo que él se enteró de las protestas en nuestro país y al principio creyó que eran genuinas, pero luego comenzó a observar y tomando en cuenta su experiencia al frente de guerra, se dio cuenta que eran montajes de fotografías, de videos, imágenes y toda una campaña mediática que se desarrolló a través de diferentes medios, especialmente en redes sociales.

Señaló que definitivamente es una historia de intervención e injerencia de los Estados Unidos, que empieza, no en abril, sino a mediados del siglo IXX, con interés geopolítico sobre Nicaragua.

“Una vez más ellos están buscando como intervenir en Nicaragua y tiene que ver con intereses económicos y no con algún tipo de revolución auto convocada pacífica, sino una excusa que se ha dado en muchos lugares donde se han aplicado estas técnicas de cambio de régimen conocido como golpe suave”, subrayó.

Explicó que esta modalidad se ha utilizado en gobiernos de izquierda o gobiernos que han tenido modelos económicos que no están alineados con las directrices neoliberales. “Y esto es lo que estamos viendo en Nicaragua”, remarcó.

Agregó que mucha gente quizás lo critican, diciendo que no puede hablar porque no está en Nicaragua, pero en realidad el diseño de estos golpes suaves es el mismo en todas partes y tiene que ver con un tipo de modelo político y un modelo económico que no concuerda con los intereses de los Estados Unidos.

Hizo reseña de que casi siempre este tipo de acciones inicia con un recorte, o una privatización. “Esto lo hemos visto en Grecia, lo hemos visto en Ucrania, en Venezuela lo han querido hacer y por toda Latinoamérica donde ha habido un gobierno de izquierda lo han querido aplicar”.

camilo2

En Nicaragua no pudieron, ni podrán

Enfatizó que en Nicaragua ha sido muy difícil aplicar este tipo de tácticas porque hay una base muy fuerte e ideológicamente clara y un pueblo consiente de los beneficios sociales que se han logrado gracias a un gobierno que vela por los menos pudientes.


No obstante, dijo que siempre hay algún tipo de paquete económico o algún tipo de reforma, de préstamo o recorte que tiene que ver con el modelo económico de cada país y es usado como detonante.

“En el caso de Nicaragua ya vimos muy bien cómo fue manipulada esa información de los recortes al Inss para que la gente saliera a las calles. Y después, una vez que la gente sale a las calles ponen francotiradores a ambos lados, porque, por un lado, si se dispara a los protestantes se le puede echar la culpa al gobierno, y por el otro lado porque cuando llega la policía, pues ellos pueden responder con armas de fuego”.

Explicó que la idea es causar confusión y este tipo de situación les da lo que necesitan: continuar creando muertes y para manipular todo esto a través de los medios sociales y con la ayuda de los medios internacionales de noticias, las organizaciones de derechos humanos, gobiernos más poderosos del mundo, junto con sus entidades diplomáticas como es la Organización de Estados Americanos.

“Ese es siempre el modelo. Tiene que ver con un modelo económico que no está alineado con el neoliberalismo, y siempre tiene que ver con algún tipo de reforma social que es manipulado para generar odio y rechazo contra el gobierno. Y crear caos e ingobernabilidad hasta derrocar al gobierno”.

Camilo dejó claro que esta modalidad del golpe no es tan nueva, lo que pasa que le limpiaron la cara a principio de los años 80. Anteriormente, en los años 50, 60, 70 los Estados Unidos se había involucrado en una serie de escándalos, por medio de la central de Inteligencia Americana, CIA, asesinatos, golpes de estado, infiltración, y había la necesidad de limpiarle la cara sin dejar de hacer el tipo de operación.

En la década de los 80 se fundaron organizaciones como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la Fundación Nacional para la Democracia (NED) que suenan bien, que parecen progresista, pero que sirven para inmiscuirse en los asuntos internos de otros países con el disfraz de democracia.

Señaló que, es a través de estas organizaciones que empiezan a hacer trabajos ideológicos, a trabajar con medios de comunicación, con la simbología, mensajes, en cómo hacer que las cosas se conviertan virales, siempre con disfraz de causas pro mujer, pro educación, pro igualdad sexual.

“Es difícil oponerse a este tipo de causas porque son de cara progresistas. Pero van metiendo la idea que se vive en un país con corrupción, que es dictadura… Si ustedes se fijan una vez que la gente salió, empezó a decir que ya no era el Inss, sino que estaban hartos de corrupción y represión. Y nada eso corroborado. No hay evidencia de nada, pero es resultado de años y años de trabajo político que vienen haciendo a través de ONG y universidades, embajadas norteamericanas y la CIA”.

Los jóvenes los que mandan a las trincheras

Para Camilo es triste que casi siempre son estudiantes a los que manipulan “porque son jóvenes que pueden dar su cuerpo en trincheras y además son altamente influenciables, a través de símbolos, redes sociales, mensajes, diseñados para tener efecto psicológico, e incluye elementos violentos muchas veces importados, en este caso de Nicaragua las maras”.

Mostró las dos caras de la moneda de estos movimientos. La parte limpia que son los estudiantes que andan por el mundo dando declaraciones y está la gente en los tranques que está atacando al pueblo sandinistas. “Lo peor es que trabajan juntos y están coordinados”.

Entre otras cosas explicó que este tipo de maniobras injerencistas siempre utilizan las plataformas de redes sociales, “desde un principio está metida la CIA, es la que proveyó el dinero semilla para echar a andar estas empresas de redes sociales porque ahí está el tipo de música, ideales, todo un perfil social político, religioso, sexual de los ciudadanos”.

“Hacen uso de todo tipo en redes sociales como herramientas de control para echar a andar operaciones de cambios de régimen y para influenciar la opinión pública. Fueron creadas para este tipo de cosas”, subrayó.

Camilo tiene claro que la Organizaciones de Estados Americano ha sido parte de este juego desde el principio, “no desde abril, sino desde que fue fundada, para que los Estados Unidos utilice la política y diplomacia para controlar gobiernos”.

Agregó que esas “comisiones de trabajo” son las que crean todo “un caso” para una intervención más directas, ellos siguen los pasos que se tiene que dar para no actuar directamente contra el gobierno de un país.

El joven nicaragüense calificó de sabios los pasos que ha dado el Gobierno de Nicaragua, la posición que ha tomado ante este intento de golpe, desde el principio, en todos los frentes, tanto nacional como a nivel internacional.

Hizo un llamado a hacer un trabajo a nivel regional para que los países se unan contra este tipo de injerencia, señalando que este tipo de golpes “tiene un costo humano, a la infraestructura, a la economía, daño a las personas más pobres, a la educación, turismo, a la conciencia nacional, daño a la tela social que mantiene a la sociedad unida. En los lugares donde tiene éxito, lo que vemos es un saqueo de los recursos de esos países”.

Mensaje a los nicaragüenses

Finalmente, Camilo envió un mensaje a los nicaragüenses, poniendo como ejemplo de que, aun cuando él vive en Estados Unidos, su situación es parecida a los de muchos nicaragüenses, “este golpe ha causado daños como familias, como parejas, grandes conflictos familiares, he perdido muchos amigos, y no vale la pena, todos somos nicaragüense. Estamos llamados a proteger la verdad en aras de la paz y reconciliación, luchar juntos por reconstruir el país. Está bien que haya diferencias, pero no tenemos que quemar el país para lograr algo, es la necesidad de unirnos y actuar como nicaragüenses primero lo más importante, es el amor a nuestro país, es lo que nos une”.