La ciudad de Bonanza, conocida como la reina de las montañas, un lugar de gente trabajadora que progresa día a día.

La minería artesanal es el sustento de al menos 36 mil personas de esta ciudad caribeña que trabajan de forma organizada en coordinación del Gobierno del Poder Ciudadano, la empresa de minería Hemco, y las cooperativas de mineros artesanales y transportistas.

A través de la Comisión Municipal de Minería Artesanal, se atienden a uno mil 480 colectivos, que en cada uno está conformado de un promedio de cuatro compañeros. La minería artesanal es la que lleva el sustento a muchas familias de la región.

Ingresar a los túneles es parte de la cotidianidad de estos jóvenes, y ya en las profundidades de la tierra, una punta de acero, un casco, un par de gafas transparentes y un mazo de seis libras, son las herramientas para la jornada laboral.

Luego que la broza es desprendida de la beta, es llevada a la superficie donde se empaca y se trasladada a la empresa y la coordinación entre transportistas y cooperativas de mineros artesanales entra en función.

La empresa de transporte es la que se encarga del traslado del mineral del sector de minería artesana a los patios de acopio de la empresa.

La comunicación es fluida entre mineros artesanales, empresa y gobierno. Eso ha generado un ámbito de confianza y ha hecho que el negocio sea fructífero para ambas partes.

Hoy en día a pesar de la situación que atravesó el país, el sector minero ha logrado mantener el balance social, el balance económico y de hecho el balance político.

De esta manera se dinamiza la economía en el triángulo minero, un referente de la articulación entre el Gobierno del Poder Ciudadano, la empresa privada y las cooperativas de mineros artesanales para generar una estabilidad económica en el caribe norte de Nicaragua.