Quien no ha disfrutado de video juego en compañía de amigos, hermanos o hasta con sus padres, y más de un joven o niño ha pasado noches en vela con tal de pasar o completar los retos que ofrecen los diferentes juegos, y aun que para algunos padres resulte esto normal, para otros es preocupante que sus hijos ya   no quieren hacer algo más que pasar todo el tiempo día con una consola.

Esta preocupación aumenta día a día entre los padres de todo el mundo, pues los avances tecnológicos traen consigo opciones de videojuegos que resultan más atractivos para nuestros niños. Por lo tanto, no es absurdo pensar que, a raíz de estos avances, aparezcan nuevos trastornos o alteraciones psicológicas en los jóvenes.

Hace unas décadas era casi imposible pensar que de un videojuego se pudiera derivar un desorden psicológico. Pero, aunque no lo creas la Organización Mundial de la Salud, OMS, dio a conocer, durante el mes de junio, el “trastorno por videojuegos" en su nueva Clasificación Internacional de Enfermedades

Esta alteración se define como un patrón de comportamiento caracterizado por una falta de control sobre la necesidad de jugar, dando cada vez más prioridad al tiempo que se pasa en los videojuegos que a otras actividades o intereses que anteriormente sí eran importantes para la persona.

Por la tanto es recomendable tener bajo control el tiempo que sus hijos le dedican a esta afición, puesto que el uso excesivo de estos juegos puede ocasionar efectos adversos como el abandono de las obligaciones y actividades diarias, o alteraciones tanto en la salud física como psicológica.