El Centro Brasileño de Solidaridad a los Pueblos y Lucha por la Paz (Cebrapaz) manifiesta su solidaridad al pueblo y al gobierno nicaragüense ante la ola de violencia que afecta al país.

Expresamos nuestra profunda tristeza por los muertos y heridos y llamamos a la oposición a atender los reiterados llamamientos del legítimo presidente, Daniel Ortega, en el sentido de que se restablezca un diálogo que permita resolver las divergencias en los marcos de la Constitución nicaragüense.

Daniel Ortega, del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), fue reelegido presidente hace menos de dos años (noviembre de 2016) con el 72% de los votos.

El motivo alegado para el inicio de las protestas agresivas fue una propuesta de reforma de la previdencia que terminó retirada de pauta, por el propio gobierno, frente al rechazo popular.

Es significativo que tras el retroceso del gobierno las manifestaciones oposicionistas hayan aumentado el grado de violencia y cambiado la pauta de reivindicaciones para la renuncia del presidente o anticipación de las elecciones para 2019.

También llama la atención la presencia de parlamentarios ultraconservadores de EEUU al lado de "líderes" de las protestas contra el gobierno sandinista, así como el generoso financiamiento de "agencias" estadounidenses a las entidades que promueven las movilizaciones violentas, episodios abundantemente documentados por los medios independientes.

La presencia del imperialismo americano, actuando para romper el pacto democrático en Nicaragua e instalar un gobierno totalmente servil a sus intereses, es un hecho incontrovertido, que con algunas variaciones de métodos y formas se ha repetido a lo largo de los últimos años en varios países de América Latina y del Caribe.

El Cebrapaz es un firme defensor de la autodeterminación de los pueblos y de la proclamación emitida por la 2ª Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, firmada por 33 naciones en La Habana, en 2014, que determinó que esta es una región considerada Zona de Paz, “basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional”.

Por lo tanto, apelamos al respeto a la democracia nicaragüense, al abandono de la violencia política por parte de la oposición ya la construcción de un ambiente que permita un diálogo franco y abierto entre los nicaragüenses, para que las diferencias desde el punto de vista puedan convivir marcos de la legalidad, del respeto a la vida y a la paz.

Otros acontecimientos de este tipo en nuestro continente demuestran que la manipulación de legítimos anhelos del pueblo para la consecución de objetivos antidemocráticos vuelven, más temprano que tarde, contra el propio pueblo.

Antônio Barreto
Por la Dirección Nacional de Cebrapaz
Salvador, 27 de julio de 2018

Fuente: Cebrapaz