Panamá será el epicentro que reunirá directores de renombre, estrellas de cine internacional, personalidades destacadas y más de 30 periodistas internacionacionales, en un evento de extensa cobertura; demostrando la potencialidad de una región en la producción del séptimo arte.
Celebridades del mundo de la actuación, la música y el espectáculo elogiaron la calidad y el auge de la cinematografía latinoamericana, durante la inaguración este jueves del II Festival Internacional de Cine de Panamá, que cerrará el próximo 17 de abril.

La actriz estadounidense, Geraldine Chaplin, el actor y cantante panameño Rubén Blades y el director español Pablo Berger fueron parte de los protagonistas que alabaron el crecimiento en la industria cinematográfica.

En el evento, la encargada de subir el telón del festival Geraldine Chaplin, admitió que en este momento "América Latina tiene un extraordinario cine (...) el cine bueno, ahora, es de este continente", en rueda de prensa por el inicio de la muestra panameña.

La veterana actriz e hija del mítico actor cómico y cineasta británico Charles Chaplin (1889-1977) puso como ejemplo al cine colombiano, que calificó de "extraordinario", e incluso reveló sin dar detalles que a finales de este año iniciará el rodaje de una película en República Dominicana.

Por su parte, el cineasta y publicista español, Pablo Berger, destacó el auge de la producción de todo tipo que vive la cinematografía latinoamerica en comparación con la elaboración del séptimo arte en latitudes europeas. Por ejemplo en españa, donde "está decreciendo" y en donde muchos productores y directores van a América Latina como un nuveo destino para desarrollar su trabajo, afirmó Berger.

Según el director, eso se debe a que ahora el sector cinematográfico recibe "mucho más apoyo" estatal, resaltando que aún "hace falta más".
Quien coincidió con el director español, fue Rubén Blades, el exponente salsero, quien reiteró que era necesario más apoyo para el cine de la región, aunque se mostró optimista de que, al menos en el caso de Panamá, en un mediano plazo la situación estará "mejor que ahora".

Esto a raíz de un fondo que prevé tres millones de dólares para la producción de cine local, explicó el protagonista de "Dead Man Out" (1989), película que se proyectará en el Festival. El también autor de "Pedro Navaja" señaló que al cine latinoamericano aún le falta levantar su autoestima, y que los cineastas deben convencerse de que tienen un talento "extraordinario".

El II Festival de Cine de Panamá, con un costo superior a los dos millones de dólares otorgados en patrocinio por el Ministerio de Comercio e Industrias, la Comisión de Cine de Panamá (Panama Film Commission), el Instituto Nacional de Cultura, y por empresas privadas; exhibirá 68 películas, de las cuales casi 60 son latinoamericanas.

De la misma forma, el festival será visitado por los directores de las películas con la finalidad de presentar las obras ante el público y participar en sesiones de preguntas y respuestas permitiendo interacción con la audiencia para fomentar el diálogo y el entendimiento entre culturas.

La directora general del Festival, Pituka Ortega, dijo este jueves a los periodistas que esperan superar con creces la asistencia de espectadores del año pasado, cuando rondó los 17 mil. Por esta razón, Panamá será el epicentro que reunirá directores de renombre, estrellas de cine internacional, personalidades destacadas y más de 30 periodistas internacionales que darán al evento una extensa cobertura.

Desarrollo del cine latinoamericano

En la década de los 70 la producción de filmes se vio paralizada por censuras, golpes de estado y sangrientas dictaduras que vivieron la mayoría de países latinoamericanos; obligando al exilio a centenares de artistas.

El caso más dramático es el de Chile, que durante la dictadura de Pinochet (1973-1989) no contó casi producción cinematográfica. Mientras, que en el exilio, los cineastas chilenos produjeron 178 películas.

El nuevo Cine Latinoamericano se orientó hacia el "cine de autor" y se alejó, relativamente, de los mecanismos comerciales relacionados con la farándula de Hollywood.

En la actualidad Argentina, Brasil y México lideran la producción cinematográfica, con el ingreso de una considerable cinematografía de Cuba, Colombia, Chile, Bolivia, Perú y Venezuela.