El comercio no se detiene, los vendedores por cuenta propia aseguran que para poder mantener a sus familias deben mover la economía ya sea con la venta de comidas o cualquier tipo de artículos.

En los alrededores de Bolonia los vendedores de alimentos expresaron estar recuperando poco a poco la estabilidad que había sido arrebatada con los tranques y paros obligados.

“Con esto medio me defiendo para darle el alimento a mis hijos y su educación porque uno quiere que sus hijos salgan adelante, pero para ello hay que seguir trabajando, aspiramos a que haya paz y tranquilidad en Nicaragua nuevamente”, dijo Nohemy Hernández.

Sobre las ventas comentó que poco a poco han ido mejorando. Recuerda que hace unos meses vendía ochenta porciones de cosa de horno y ahora la mitad.

“No estamos trabajando tranquilo como antes porque ha costado subir las ventas pero ahí vamos con la voluntad de Dios”, expresó Nohemy.

La joven Fabiana Valdivia, trabaja frente al hospital Su Médico, donde todos los días vende comida rápida como hot-dog, hamburguesas, quesadillas y refrescos.

Fabiana comentó que trabajan las veinticuatro horas del día, no han parado de laborar durante estos tres meses de intento de golpe de estado.

“Viene bastante gente a comprarnos, sobre todo los pacientes del hospital y por eso no hemos parado para llevar el pan de cada día a la familia y darle a la población un servicio y ahora que ya todo está mejor las ventas están mejorando”.

La venta de tortillas es una de las actividades más movidas y demandadas. Ya sea con queso, cuajada, chicharrón o huevo, la población disfruta de un desayuno económico hecho por Fraysi Blanco.

“Gracias a Dios todo está mejor, estamos trabajando en un ambiente de más tranquilidad y eso pedimos vivir en paz y así poder ganarnos nuestro dinero para poder vivir”.