El asesinato atroz del pastor Róger Zeledón en la localidad Kurunguacito, a 6 kilómetros al sur de Mulukukú, Caribe Norte, ha desatado la indignación de la comunidad evangélica nicaragüense, la cual demanda a las autoridades todo el peso de la justicia contra quienes perpetraron el hecho.

Zeledón tenía 89 años de edad, y de acuerdo al líder evangélico Augusto Marenco, tenía más de 40 años de predicar la palabra de Dios en el norte de Nicaragua.

“No es la muerte sólo de un pastor del norte, es la muerte de la familia evangélica, de un líder que dedicó más de 40 años al servicio del Señor. Fue un hombre que no hizo mal a nadie, fue un hombre que solo hizo el bien”, señaló.

Marenco, quien dirige el Ministerio Apostolar Centro Cristiano, dijo que esto debe significar una alerta para atacar y buscar soluciones en todas las zonas del país donde la violencia está trascendiendo.

“Hago un llamado a que no quede en la impunidad este asesinato y que se le aplique el peso de la ley a estos delincuentes, a estos sicarios, a esta gente que con saña mataron a este señor de la tercer edad, y que lo matan de la manera más cobarde y de la manera más terrible”, aseguró.

“Hago un llamado a la Policía a que siga con beligerancia, al Ejército, a la sociedad entera del norte y a la pastoral de este país a todas las iglesias”, manifestó el líder evangélico, reiterando que nadie tiene derecho a privar de la vida a otra persona.

La Policía Nacional tiene bajo arresto a los sospechosos de perpetrar este asesinato, quienes responden a los nombres de Ernesto Jarquín y José Coronel Escoto.