El sentir de la población es uno solo, que vuelva la paz a toda Nicaragua, para movilizarse libremente y continuar trabajando  en tranquilidad y seguridad.

Doña Marlene Pérez, tiene 38 años de vender frutas en el sector de El Zumen y su mayor anhelo es que regrese la paz y seguridad a Nicaragua.

 “Yo les diría a esas personas que andan sembrando terror que se calmen, porque nosotros vivíamos en un país precioso y tranquilo; yo si he pasado terremoto y guerra, se lo que es eso”, agregó Marlene Pérez.

Gracias a Dios no he dejado de vender, pero lo que todos  queremos es trabajar y salir adelante. Antes de todos esto estábamos bien, en paz, tranquilos, seguros”, dijo.

Los jóvenes quieren seguir estudiando

Dominga Zeledón expresó que quiere la paz, para que su hija que cursa el  quinto año  de microbiología y su hijo tercero de derecho, puedan culminar su carrera.

Yo pido es que volvamos a esa paz que teníamos desde hace tanto tiempo, porque definitivamente para mí ha sido una pesadilla de la que no he despertado; mis hijos han dejado de estudiar y es por eso que añoramos la paz, tranquilidad”.

El joven Carlos Gurdián dijo que “nosotros como jóvenes necesitamos que venga la tranquilidad, movilizarnos libremente y que la paz llegue a todos los hogares de Nicaragua”.

La juventud necesita seguir trabajando y aportado al desarrollo de Nicaragua y el dialogo es la única solución para esta crisis”, señaló.