Hombres y mujeres constructores de la paz fue el nombre de la feria en la que protagonistas de la economía familiar pudieron ofrecer los productos de la Madre Tierra sin intermediarios a las familias capitalinas.

La Plaza 22 de Agosto, sede de la feria, se convirtió en un pequeño mercadito lleno de frutas, verduras, hortalizas y un sinnúmero de alimentos.

Uno de los productos de mayor de manda fue el queso seco. Gladys Canales lo ofreció a 40.00 córdobas por libra empacado y listo para ser llevado a consumir en casa.

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“Me parece bien que se hagan estas ferias porque así promovemos los productos que vienen desde las manos del productor hasta las manos del ciudadano, este queso viene desde El Rama, desde la mera finca a las manos del consumidor aquí en la ciudad”, afirmó.

Canales, pidió a Dios también y al pueblo a sumarse a los esfuerzos de paz para lograr tener estabilidad y poder ganarse la vida honradamente.

“Queremos trabajar, vender nuestro producto, que no esté tan caro porque lo que queremos es seguir adelante”, afirmó.

Del mismo modo, Sandra Inés González, de San Isidro de Bola, que llevó chiltomas, tomates, aguacates, pipianes y otra serie de verduras y frutas, opinó que lo más importante para el país es la paz.

“Siempre queremos seguir trabajando, por eso lo que necesitamos es la paz porque todos queremos salir adelante, afirmó.

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